Escuela-parcela da resultados positivos

Walter López Báez, director de Coordinación y Vinculación del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) en Chiapas, demostró por medio del proyecto parcela-escuela, la efectividad que tiene adoptar una agricultura de conservación y recarbonización del suelo.

López Báez, desde el Campo Experimental Centro de Chiapas, ubicado en Ocozocoautla, comparó una parcela hecha bajo agricultura tradicional a una que siguió los cuatro principios para la restauración de suelos realizados por la parcela-escuela.

El director comentó que el proyecto parcela-escuela se ha realizado desde 2018, aplicando los cuatro principios para restaurar los suelos: primero, mover lo menos que se pueda el suelo; segundo, mantener siempre el suelo cubierto; tercero, suelo verde todo el año y, cuarto, diversificar los cultivos de maíz.

López Báez evidenció una parte de una parcela hecha bajo una agricultura tradicional, es decir, sin dejar cobertura, con maleza alta y poca conservación de humedad.

“El suelo no tiene humedad, empieza a verse los estragos después de cinco días que no existen precipitaciones. Este maíz fue fertilizado, es de una coloración verde, pero ante la falta de humedad el fertilizante no actúa de forma eficiente”, externó.

Por otro lado, el director demostró que la parcela-escuela, en la que se tiene sembrado un policultivo hecho de maíz, cratilia y canavalia, por más de tres años se ha mantenido verde y aportado 17 toneladas de materia seca.

“Se puede apreciar una mayor cantidad de materia seca sobre el terreno, mayores efectos de los beneficios de la agricultura de conservación, la planta está alta, alrededor de 140 centímetros, 40 más de diferencia, además, hay poca incidencia de maleza, producto del aporte de la materia orgánica”, dijo.

Manifestó que la cratilia es un arbusto leguminoso, sembrado en forma de hilera cada cuatro metros que se poda al ras y se incorpora al suelo junto a los demás residuos.

López Báez concluyó que el productor no se quede con lo bueno sino con lo mejor, ya que si bien utiliza fertilizante y el buen año de lluvias a favorecido, esto no siempre será así, por ello es importante aplicar los cuatro principios y adoptar una agricultura de conservación y recarbonización del suelo.