Además de ser mamá de dos niños y coordinadora pedagógica de una guardería, Anel Alfaro Aguilar, a sus 26 años de edad, se da el tiempo para ser bombero.
Mamá de César Alexander y Andy Cristopher, de 6 y 2 años de edad, respectivamente; en el 2011, a la edad de 21 años se convirtió en la primera mujer bombero en la historia de Villaflores, cuando se conformó el Heroico Cuerpo de Bomberos en el municipio.
Con la linda sonrisa que la caracteriza, Anel recordó que el presidente del Patronato de Bomberos en Villaflores, Santos Velázquez Ortiz, hace cinco años la invitó a formar parte de lo que era en ese entonces el proyecto de la conformación del organismo que no existía.
“Al término de una de las capacitaciones, sobre el manejo del fuego y extintores así como la prevención de los siniestros en el Colegio Frida Kahlo, que es donde laboro, me invitó a mí y a otros dos compañeras. Yo fui la primera en incorporarme y la única que continúa”, explicó.
Al principio su esposo, Sander Zea Pérez, se alarmó cuando Anel le contó emocionada que sería bombero, pero tres años después él mismo decidió incorporarse contagiado por la pasión y la entrega que observaba en los brigadistas, para proteger los bienes y la integridad física de las personas o ayudar en cualquier emergencia.
Anel trabaja como coordinadora pedagógica de lunes a viernes, y aun así después de cumplir con su jornada laboral, de 8 de la mañana a cuatro de la tarde, se encuentra dispuesta para apoyar en el combate de cualquier siniestro o accidente sin importar la hora o el día que sea.
La joven madre, amorosa y comprometida con su familia, confió en que le gusta apoyar a la gente. Le produce una satisfacción inexplicable, aunque reconoce que ha vivido duras jornadas junto a sus compañeros luchando contra las llamas.
“Me encanta ser mamá y bombero”, afirma entre risas, “ambas cosas me las ha permitido Dios y estoy agradecida con él, porque siempre cuida de mis compañeros y de mí”.












