Anexos sí deben cumplir con una regulación

Anexos sí deben cumplir con una regulación

Los establecimientos residenciales para el tratamiento de adicciones, también conocidos como anexos, sí deben cumplir con un reglamento basado en la Norma 028; sin embargo, existen muchos que no lo hacen y operan en la clandestinidad, incurriendo en tratos inhumanos, instalaciones no idóneas y tratamientos sin especialistas.

Yoshuna Díaz Juárez, psicóloga y responsable del Área de Establecimientos Residenciales de la Dirección de Salud Mental y Adicciones, comentó que esta norma establece el tipo de tratamiento que deben dar, si es por intervención voluntaria o involuntaria, el manual de procedimientos, los derechos humanos de los pacientes, entre otros factores.

De acuerdo con el censo que realizan de manera periódica, tienen registro de al menos 112 establecimientos residenciales, pero es una realidad que existen muchos otros que operan de forma clandestina, en los que intervienen solo cuando reciben una denuncia, queja o reporte.

Realizan una visita de orientación, en la que hacen una invitación para que se apeguen a la Norma 028, por lo que deben recibir cursos de capacitación y, además, están obligados a tramitar un permiso ante la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris), misma que puede incluso cerrarlos si no cumplen con los requisitos, por orden de la filial nacional, la Cofepris.

De acuerdo con activistas LGBT, algunos de estos establecimientos ofrecen incluso terapias de conversión, disfrazados de tratamientos para eliminar adicciones, reteniendo a adolescentes y jóvenes, con el consentimiento de la familia. Ahí son sometidos a tratos inhumanos, sin supervisión de especialistas.

La especialista dijo que cuando reciben una queja, situación que es frecuente, acuden hasta el establecimiento y levantan un reporte que es enviado a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que tiene la facultad de ordenar la clausura definitiva, si así lo considera.

Mencionó que en el estado solamente ocho establecimientos cuentan con la certificación nacional por parte de la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), tratándose de cinco Centros para la Prevención y Tratamiento de Adicciones (Centra) y tres de Ayuda Mutua. Para ubicarlos y saber más de ellos se puede consultar la página web de la Conadic.

Estos son sometidos a supervisiones frecuentes para obtener un permiso por tres años. Se trata de un proceso bastante estricto que el resto de establecimientos no cumple, pero que de todas formas sí pueden operar mientras se apeguen a la Norma 028 en sus principales elementos.