Las catástrofes como tormentas, huracanes, terremotos e incluso la misma pandemia por Covid-19, afecta no sólo a los grupos humanos, sino también los animales padecen y muchos mueren en agonía, en parte porque las personas deciden no evacuarlos, señaló la defensora animal, Claudia Cisneros, de la iniciativa ciudadana Huellas Chiapas.
Cisneros lamentó la terrible situación por la que atraviesan algunos puntos en la entidad, pero señaló que estos momentos exponen lo mejor y lo peor de las personas: como es el caso de la gran cantidad de animales muertos, que pudieron haber sobrevivido, pero que fueron abandonados a su suerte, en encierro o amarrados.
Por otra parte, hay quienes deciden hacerse responsables y llevar a sus animales, no sólo perros y gatos, sino también loros, aves de corral y otros con los que pudieran convivir.
La especialista aseguró estamos frente a un momento que expone el valor que se da a ciertas vidas, porque en las imágenes que se difunden se observa en su mayoría a vacas, cerdos, gallinas y otros animales que son considerados “comida” como los primeros en ser abandonados y de los cuales nadie se acuerda durante la desgracia.
A pesar de la situación, reconoció el trabajo de los brigadistas voluntarios quienes han hecho una labor importante en municipios afectados: en San Cristóbal de Las Casas se tuvo el registro de al menos 50 perros rescatados durante una noche, pero la necesidad es mucho mayor y no existen los medios para atenderla.
Añadió por la parte ciudadana que es necesario tener empatía por todas las vidas, al reconocer que también sufren y algunos mueren en condiciones terribles, situación que no se puede ignorar.
Señaló que si bien Huellas Chiapas se ubica en Tuxtla Gutiérrez, donde no hubo afectaciones debido a las lluvias, tienen una necesidad creciente. Actualmente tienen a 100 perros bajo resguardo, por lo que atraviesan por dificultades para brindarles alimento.












