Animales venenosos habitan en varias regiones

Animales venenosos habitan en varias regiones

El estado de Chiapas es hábitat de diversos animales silvestres, tanto vertebrados como invertebrados que por su veneno pueden resultar perjudiciales para salud, siempre que sean molestados.

Algunos de ellos se encuentran en ecosistemas específicos mientras que a otros es posible encontrarlos incluso en el hogar, según información proporcionada en entrevista para Cuarto Poder de Gerardo de Jesús Cartas Heredia, curador general de Exhibición de Fauna Silvestre del Zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMat).

Animales venenosos en el estado hay vertebrados e invertebrados, pero los más comunes son los invertebrados; en el primer grupo se encuentran las serpientes, mientras que en el segundo están las arañas, los alacranes, las avispas y las abejas.

Los más peligrosos por la capacidad de su veneno son las serpientes: la coralillo, la cascabel y la nauyaca, que son vertebrados. En los invertebrados están la casampulga, que tiene la capacidad de matar personas y la araña violín.

También hay anfibios tóxicos, pero que que no causan mayor daño, a menos que la persona “se comiera un sapo crudo”, comentó el curador, ya que detalló que la toxicidad se pierde con el hervor.

La mantarraya también es un animal venenoso, pero ésta se encuentra en un ecosistema muy diferente, en las playas chiapanecas, pero al igual que los otros, solo pica si es molestada.

En cualquiera de los casos, la mortalidad que causen está más ligada a la sensibilidad de la persona. Cuando alguien es alérgico el veneno actúa más rápido, inmediatamente, pero en situaciones normales puede tardar más de una hora.

La selva y los cafetales son los lugares donde hay mayor presencia de nauyaca real y cascabel, en este sentido son las zonas de mayor riesgo; pero esto se da porque hay trabajadores que tienen que andar entre el monte y muchas veces no las ven. Es complicado, tienen que limpiar los cafetales y muchas veces ahí es donde están.

Estas especies se encuentran también en todas las zonas agrícolas, pero son esquivas, no se acercan al ganado ni a los campesinos. Se encuentran en los alrededores porque temen de esos animales que son más grandes que ellas.

Es más frecuente que aparezcan muertas en las inmediaciones, víctimas del ganado que las ha pisado al pasar por ahí, porque las patas pesadas de las vacas por ejemplo, las mata al instante cuando las aplasta.

En la zona Altos tiene presencia la nauyaca tsotsil, una subespecie de menor tamaño que alcanza apenas 60 centímetros. Además también hay alacranes, arañas violín, y casa0000mpulgas, que se encuentran en todo el estado.

Los alacranes chiapanecos no son mortales; hay diversas subespecies, los más llamativos son negros y grandes, pero no son mortales. Los que sí son peligrosos se encuentran en el centro y norte del país.

Otros animales venenosos como la coralillo y la araña casampulga se encuentran en todo el estado, pero en ambos casos es sumamente difícil que ocasionen daños. En el caso de la coralillo ésta da una mordedura de aviso, la cual consiste en un golpe de frente con su cabeza, para alertar que atacará por segunda vez, cuando la mordedura ya tendrá veneno; mientras que en el caso de la casampulga, capuchina o viuda negra, sus colmillos son tan diminutos que no alcanza a inyectar el veneno a través de la ropa. Se necesitaría tener contacto directo con la piel y sumado a esto molestarla.