En medio de una destrucción que cada vez más provoca la desaparición de sus monumentos coloniales y envuelta en conflictos sociales y políticos, San Cristóbal de Las Casas cumple este jueves 31 de marzo, 488 años de haber sido fundada por el capitán español, Diego de Mazariegos.
La antigua Ciudad Real, que está a sólo 12 años de cumplir medio milenio, llega a este aniversario número 488 estrenando el título de Ciudad Creativa en la categoría de artesanía y arte popular, otorgado el pasado diciembre por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), aunque a pesar de la importancia del reconocimiento pareciera que muchos, incluidas autoridades, no se han dado cuenta del tamaño de la declaratoria que la pondrá un peldaño más arriba de otras.
A propósito de este aniversario, el director del Comité para la Preservación de San Cristóbal (Copresan), Javier Ortega, afirmó: “Veo una ciudad conflictiva, con muchos problemas, que cuando la ciudadanía se propone destruirla lo logra: los hoteleros, la gente que por sus intereses destruye sus propiedades y construye pisos no autorizados sin que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) cumpla su función”.
“Observamos una destrucción de la imagen urbana y hay muchos problemas de ambulantaje porque la autoridad no pone orden y viene mucha gente de otros lados a radicar en San Cristóbal pero desconoce que es una ciudad a la que hay que proteger, que tiene zona de monumentos históricos y se deben sujetar al reglamento la ley”.
En entrevista dijo que San Cristóbal “es una ciudad con características especiales, con estilo colonial, por lo que tendríamos que vigilar de cerca para que no se destruya, pero ahora se construyen edificios de cuatro o cinco pisos en el valle con la anuencia de la autoridad y se va rompiendo cada día la imagen que tenía”.
En su opinión, “no podemos detener la llegada de los indígenas, pero sí se puede hacer que se asienten en orden, pero no respetan la carta urbana ni la Ley de Fraccionamiento y se hace un desorden que a la larga se observa cómo se destruye esa característica”.
Afortunadamente, agregó, no todo está perdido, y en el centro histórico los edificios se conservan en el estado original y algunas casas tienen ese gran valor, además de que “los andadores le han dado un sabor diferente porque en vez de carros estacionados y caminando, vemos gente observando las fachadas, los templos y otras riquezas que tiene San Cristóbal”.
Sin embargo reiteró que “se observa un gran deterioro con la destrucción de casas, y sólo quedan las fachadas, porque adentro está la destrucción y con el falso entender de que hacen falta estacionamientos han destruido casas completas con valor histórico, sin que el INAH haya dicho algo”.
Ortega calculó que “la destrucción oculta es de un 20 por ciento; podemos ver que dejan sólo las fachadas y adentro todo está destruido. Dejan la pura fachada. Hay ejemplos claros de destrucción como en la Calle 5 de Febrero, que se permitió construir un estacionamiento. Pero hay muchos casos, que tiran ventanas, puertas, colocan letreros luminosos y de todo tipo a pesar de que estamos insistiendo en que debe de respetarse”.
Lo que no entiendo, subrayó, “es que los que se benefician principalmente son los servidores turísticos y el número uno es el hotelero, pero éste es el principal depredador de la arquitectura de la ciudad porque hacen edificios de cuatro pisos en el interior y una serie de modificaciones sin respetar, cuando son los principales beneficiados porque los turistas no vienen a ver su cara sino los edificios y lo que tenemos, pero se destruye”.












