ANP salvaguardan aves residentes y migratorias

Se ha logrado frenar el tráfico ilegal. Diego Pérez / CP
Se ha logrado frenar el tráfico ilegal. Diego Pérez / CP

Las áreas naturales protegidas (ANP) integradas en la Dirección Regional Frontera Sur, Istmo y Pacífico Sur de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), son una de las más biodiversas de nuestro país, ya que en ellas comunidades locales, organizaciones de la sociedad civil y academia coadyuvan en labores a beneficio de las aves que viven o transitan por el territorio.

La Conanp ofreció un informe en el que relata los trabajos de monitoreo y vigilancia comunitaria en diversas reservas de la región.

Rebiso

Destaca la Reserva de la Biósfera Selva El Ocote (Rebiso), donde se han monitorean aves desde 2008. Actualmente cuenta con un registro de 477 especies, distribuidas en 21 órdenes y 61 familias, siendo 351 residentes, 86 migratorias invernales, 12 migratorias de verano y 28 transitorias que se encuentran en algún estado de conservación en sus áreas de anidación.

Del total de especies, 122 especies están dentro de la NOM-059-SEMARNAT-2010 y 16 están reconocidas en la lista roja de especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

Es de subrayar que se han registrado desde 2014 especies en peligro de extinción, como el águila tirana. Debido a su diversidad, la Rebiso está considerada como Área de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA).

Esta área prioriza la dinámica poblacional y su protección, además se ha fortalecido con el Sistema Comunitario de Vigilancia y Monitoreo Biológico, sumándose la operatividad permanente en sus dos campamentos “El Encajonado” y “El Ocote”.

Nahá

El Área de Protección de Flora y Fauna Nahá posee un registro de 337 especies de aves residentes y migratorias, por lo que ocupa el 5.° lugar de nuestro país como Sitio de Interés (Hotspot) con el mayor número de especies registradas en la plataforma eBird (aVerAves).

Nahá, al ser un sitio de interés para la observación de aves, recibe observadores de México y Estados Unidos, en busca de las aves raras enlistadas anteriormente, con el objetivo de completar especies dentro de sus listados de vida o, como mejor se conocen, “lifers”.

La Encrucijada, hogar del loro nuca amarilla

En La Encrucijada se mantienen trabajos comunitarios por medio de acciones de monitoreo, vigilancia y sensibilización para contrarrestar la extracción del loro nuca amarilla, especie de alta demanda en el mercado de mascotas que actualmente se encuentra en peligro de extinción en la NOM-059-SEMARNAT-2010.

Durante el 2021, en la zona núcleo se han identificado siete dormideros utilizados dentro de la comunidad de Aztlán, con un promedio de 20 a 180 individuos por cada uno. Además de la disminución de un 70 % del saqueo de nidos en la comunidad de Barra Zacapulco, y la generación de información de zonas de importancia para la anidación de esta especie en su comunidad.

Montes Azules

La Selva Lacandona brinda grandes experiencias. Por su vastedad en aves se considera un Sitio de Interés para observadores. Razón por la cual, la Conanp ha capacitado a habitantes de la región para guiarlos y que su búsqueda no impacte negativamente a las especies.

En coordinación con el programa “Selva Maya”, promovido por la Agencia de Cooperación Alemana GIZ y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas y Defensores de la Naturaleza de Guatemala, se implementó un curso de capacitación en aviturismo dirigido a guías turísticos de naturaleza que se enfocan en la observación de aves.

Esta actividad contribuye a la conservación de las aves, puesto que desplaza actividades como la cacería, el tráfico ilegal y la deforestación para la agricultura o ganadería.

Volcán Tacaná

El programa de monitoreo que se lleva a cabo en la Reserva de la Biosfera Volcán Tacaná, cuenta con la participación de la Red de Monitores Comunitarios “Pavón-Pavo de cacho”, integrado por 26 personas, 21 hombres y cinco mujeres, habitantes de las diferentes localidades del área natural.

Este grupo ha dado seguimiento a la identificación de aves, algunas de ellas indicadoras del buen estado de conservación de los ecosistemas de la reserva, como en el caso del pavón cornudo, la tángara chiapaneca o el mielero patas rojas. Algunas han sido captadas a través de cámaras trampa colocadas en sitios estratégicos de la ANP.