Debido a la suspensión de la construcción de la presa hidroeléctrica Chicoasén II, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha realizado las denominadas obras sociales en las inmediaciones del municipio (pavimentación de caminos, apertura de tramos, etc.), proyectos valuados en 105 millones de pesos.
De realizarse dichas obras, la contratación de mano de obra aumentaría en la región, pero al paralizarse la construcción de la presa también se detuvieron estas obras sociales; sin embargo, la tensión social ha mermado en Chicoasén a pesar de la ausencia de trabajo.
“En ningún momento el Ayuntamiento ha recibido algún dinero. Hasta donde sabía, habían 105 millones de pesos en obras sociales. Me imagino que comisión (CFE) tiene ese dinero para las obras sociales, pero como se paró la obra no hay plazo para volver a empezar”, detalló el alcalde de Chicoasén, Benjamín Hernández Pérez.
Agregó que ante ello disminuyó la tensión social en el lugar debido a que los distintos grupos transportistas y obreros se han disipado, quienes ya operan desde Tuxtla Gutiérrez y no mantienen tomadas las entradas de la obra.
Cabe señalar que en los primeros meses de este 2017, habitantes de Chicoasén y obreros de la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) se enfrentaron en busca de reabrir la obra suspendida y hasta ese entonces bloqueada. El enfrentamiento dejó personas lesionadas y detenidas.
“Ya en Chicoasén bajó la tensión. Como ya saben, existieron enfrentamientos, pero ya no más; el gobierno de Chicoasén está trabajando en la concordancia dentro del pueblo para que la ciudadanía pueda vivir tranquilamente y así poder avanzar en servicios para la población”, abundó.
Con la continua suspensión de la obra, los más afectados son los obreros que dependen de este tipo de construcciones, quienes al no ser contratados migran a otros estados en busca de empleos temporales, éstos se tratan de albañiles, peones, operadores de maquinaria, entre otros.












