Ante opacidad, afectados regresan a zonas de riesgo

Para evitar otra tragedia, el Gobierno Federal construyó los bordos que protegen la ciudad y consideran que tendrá que ser un evento de mayor magnitud. CP
Para evitar otra tragedia, el Gobierno Federal construyó los bordos que protegen la ciudad y consideran que tendrá que ser un evento de mayor magnitud. CP

Hace 11 años el huracán Stan destruyó miles de viviendas; las colonias más importantes de Tapachula de ese entonces, Xochimilco, Las Américas y La Obrera, desaparecieron en las embravecidas corrientes de agua del río Coatán.  

Hoy las señas del desastre están cubiertas de grandes matorrales, aunque en los márgenes del afluente, considerado por las autoridades como “zona de alto riesgo”, nuevamente se instalan casas que incluso usan el borde para fortalecer las paredes y en algunos lugares existen invasiones.

Los vecinos de la zona recuerdan que el huracán Stan hizo crecer al río hasta que se desbordó y devastó miles de casas, escuelas y todo lo que encontró a su paso.

Para evitar otra tragedia, el Gobierno Federal construyó los bordes que protegen la ciudad como medida preventiva.

El 4 de octubre del 2005 por la mañana empezó a subir el agua prácticamente en todos los ríos de las regiones Costa, Soconusco, Sierra, Frailesca y de la Frontera Sur; a las pocas horas, la destrucción era severa. A 11 años de distancia, esa tragedia no se olvida.

Programa

Para el especialista en Hidrología, Antonio Juárez Mendoza, el Gobierno Federal deberá de trabajar en la restauración de las cuencas de todos los ríos de la región que se encuentran prácticamente devastadas.

“Se requiere un amplio programa de reforestación en las zonas de la Sierra Madre de Chiapas y en las partes altas de los municipios costeros, en virtud de que en caso de ocurrir otro fenómeno como el Stan, los bordes de los ríos no serán suficientes para retener el agua”, sostuvo.

Si bien se construyeron muros para proteger a las poblaciones, las partes bajas siguen siendo altamente vulnerables a las inundaciones, y con el incremento en los caudales durante las temporadas de lluvias se dan estos fenómenos que ponen en riesgo a la población, explicó.

Situaciones similares a las de Tapachula presenta Ciudad Hidalgo con el río Suchiate, que sirve de línea divisoria entre México y Guatemala, el cual durante el paso del huracán Stan propició la pérdida de unas dos mil hectáreas de terrenos al desviar su curso.

Asimismo, Huixtla, Pijijiapan, Motozintla, Mazatán, Acapetahua, Villa Comaltilán y Mapastepec que son atravesados por ríos que durante la temporada de lluvia incrementan su cauce y se desbordan.

De acuerdo con el especialista, a 11 años de distancia no se tiene establecido el monto de recursos que se ejercieron en las obras de protección de los ríos y de desazolve, ante lo cual todavía se sigue demandando una investigación.