Los extranjeros que participan en la caravana que partió de noche, entre domingo y lunes, de Tapachula, determinaron levantarse del parque central 5 de Mayo en Huehuetán Estación donde descansaban y seguir su camino, ante la llegada de un operativo de “rescate” por parte del Instituto Nacional de Migración (INM).
Solamente unos 15 extranjeros de algunas familias consideradas vulnerables decidieron entregarse para regresar a Tapachula, en donde les dijeron que los apoyarán en sus trámites para regularizar su estancia.
Solamente horas antes habían llegado y se habían acomodado en el domo del parque, cuando hicieron su arribo los elementos migratorios con varias unidades, lo que les causó temor de ser detenidos y deportados.
La mayoría en ese momento optó por tomar sus pocas pertenencias y seguir la caravana hacia Huixtla, ello a pesar del cansancio y riesgo que representa para su salud.
Los migrantes han denunciado acoso y hostigamiento por parte de las autoridades correspondientes, quienes la semana pasada también disolvieron la que había avanzado hasta Tonalá, otorgándoles pases de salida por periodos de 20 días.
Reporteros que cubren la caravana también nuevamente han empezado a denunciar acoso para impedirles hacer su trabajo y documentar las violaciones a derechos humanos en contra de las personas en contexto de movilidad.












