Respecto del recorte presupuestal que la Federación habrá de hacer al gasto público en razón de la crisis global, el doctor en Economía, Jorge López Arévalo, explicó que aunque no es la solución, sí representa una opción de eficiente gasto, sin que signifique un "golpe medular” a Chiapas, que pese a su regular participación hacia la Federación recibe grandes aportaciones.
El investigador internacional explicó que el pasado martes 8 de septiembre el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, entregó al Congreso de la Unión el Paquete Económico 2016, que está analizándose y por consiguiente aún no se da a conocer de manera pública.
A raíz de la crisis global por la que se está atravesando, la Federación determinó poner en marcha un plan de austeridad que incluye el recorte presupuestal para compensar la falta de recaudo por parte de los contribuyentes, a quienes no les aumentarán los impuestos, según lo declarado por Ejecutivo federal en fechas pasadas.
Se ha especulado que el recorte no puede ser al gasto corriente, pero sí al gasto público, derivado de esto también se ha dicho que los rubros a recortar serían educación superior pública, ciencia, salud e infraestructura.
El recorte puede ser a todos los rubros o solo a algunos, pero independiente de cuáles sean, en Chiapas el impacto será grande porque es un estado casi totalmente dependiente de la Federación.
Para establecer lo que le espera a Chiapas es necesario conocer el porcentaje de inversión destinado a cada rubro, para establecer el comportamiento de la economía en el estado.
Considerando el precio del dólar y la caída del crudo, lo preocupante a futuro es la deuda pública del estado, ya que las deudas que ha contraído van a tender a inflarse tarde o temprano.
Chiapas comparado con otros estados
El presupuesto asignado a los estados aún no se da a conocer, pero podría suponerse que a Chiapas se le destinará una participación de la mitad hacia arriba, respecto del resto de los estados, pues ha sido privilegiado y además integra las franjas de pobreza que la Federación busca apoyar.
Chiapas es uno de los estados del país que más inversión recibe de la Federación, en comparación sobre todo con los estados productores del norte. Nuevo León comparte grandes similitudes con Chiapas en cuanto a extensión territorial y población, pero recibe menos inversión anual que Chiapas.
Otra diferencia es que Chiapas no es un estado productor o industrial, su estabilidad económica depende de sus servicios y de la nómina, seguido de cerca por su infraestructura, pero al recortarse esta última y con el incremento en el precio del dólar, no puede haber un repunte por esta vía.
Los recortes presupuestales hechos a Chiapas serían acertados, porque es un escape de dinero de la Federación invertir en programas de desarrollo social, por ejemplo no reactivará la economía, el capital inyectado a Chiapas en esos rubros ha sido una mala inversión. Los subsidios deben ir orientados a la productividad.
Además, el mal uso en todos los rubros y el incremento de las transferencias y aportaciones federales endeudó al estado; esta deuda se puede convertir en un problema adicional, por eso es recomendable no contratar más crédito.
El recorte implica fortalecer las tendencias receptivas en la economía. Lo que habría que hacer es fortalecer controles, es decir, crearse una contraloría social y las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) deben terminar en juicios penales por corrupción, contralorías sociales de personalidades independientes del Gobierno, con decisiones que se deben ejecutar. La ASF tiene muchas recomendaciones para Chiapas que no ejecuta y con eso se disminuiría la corrupción y se eficientaría el gasto.












