La antropología forense ha cobrado mayor relevancia en México en la última década por la incidencia de personas desaparecidas, una problemática que lejos de solucionarse parece empeorar. Por eso, los especialistas de esta ciencia son cada vez más necesarios en la resolución de los procesos legales, pues ellos acuden a escenas donde se encuentran restos descompuestos para comenzar el análisis antes de que se muevan.
La arqueóloga Royma Nayeli Gutiérrez García, explicó que en los dos sexenios anteriores, en la famosa “guerra contra el narcotráfico”, el número de víctimas de desapariciones forzadas incrementó considerablemente. Ese proceso se hizo cada vez más complejo, hallándose a mujeres y hombres, de cualquier edad.
Actualmente se demanda una identificación más completa y fiable de los sujetos cuyos restos aparecen esqueletizados, saponificados, momificados o en descomposición. El arqueólogo forense recopila datos en campo, busca indicios en una excavación o exhumación. Además se apoya del médico forense o criminalista.
La docente de la Escuela de Arqueología de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), indicó que, desafortunadamente, son pocos los arqueólogos que se dedican a la arqueología forense, porque también conlleva sus riesgos: no es nada fácil, tanto emocional como físicamente, sumado a todos los riesgos que se puedan sufrir en campo.
Detalló que cuando salen a campo en búsqueda, los antropólogos o arqueólogos forenses no van solos, van acompañados de un convoy de seguridad ya sea local o federal, también va el perito criminalista, el antropólogo físico. El riesgo se da en el ámbito privado, cuando logran ubicar a los especialistas.
La arqueóloga mencionó que la antropología forense tuvo un desarrollo importante en América Latina en las últimas décadas, al grado de que se formaron escuelas e instituciones en relación a estas ciencias para ayudar en la búsqueda de personas. En México ha llegado el apoyo de peritos de Guatemala, Argentina, Chile.
Refirió que si bien en este plantel no ofertan como tal la arqueología o antropología forense, para que los arqueólogos puedan desarrollarse como peritos forenses necesitan tener las bases de conocimiento suficientes, las cuales sí se imparten en esta escuela.
Se abordan cuestiones relacionadas a la excavación, prospección, recorridos de superficies, análisis de materiales, procesamiento de datos, todos los conocimientos necesarios para que el arqueólogo egresado pueda desarrollarse en el campo laboral y, en el proceso, especializarse en el área.












