Alexander Pérez Miceli, jefe de sanidad vegetal de Sagarpa, dio a conocer que en márgenes del río Grijalva, ya se dio inicio a la cosecha de jocote, y concluirá hasta el mes de mayo.
Indicó que se tienen establecidas más de tres mil hectáreas con una producción arriba de los 47 mil toneladas de jocote cada año.
Agregó que una reja de jocote oscila actualmente de 400 a 600 pesos y tiene destinos comerciales como estados del sureste de México y norte del país, dejando una derrama económica importante.
Señaló que el cultivo del jocote se ha convertido en una alternativa de producción en el estado para rescatar áreas que enfrentan severos daños y que se han convertido en terrenos pedregosos y estériles por la erosión de la tierra.
Ante su importancia, Sagarpa y la Secretaría del Campo apoya con capacitación y estrategias a los productores de este fruto, que es una drupa del tamaño de una ciruela.
Los municipios de Acala, Chiapilla, Totolapa y San Lucas se ubican como las zonas más productoras, en cada uno de estos lugares llegan a trabajar cada años a cada una de las parcelas hombres y mujeres de diferentes partes de la geografía chiapaneca, los que se encuentran con los inconvenientes del sol y las abejas, que son las compañeras de los árboles que otorgan este fruto.
El jocote es un árbol mediano con un tronco grueso y ramas extendidas, que alcanza alturas no más de 15 metros. La corteza es blanda y rica en gomas, se daña y se quiebra fácilmente al igual que la madera.
En los primeros años el crecimiento es vigoroso y las ramas tienden a ser verticales. Con el tiempo, por el peso de las ramas éstas se van horizontalizando y a veces se doblan hacia el suelo.












