Las aves migratorias son especies que representan beneficios ecológicos globales gracias a sus comportamientos cíclicos y a su dispersión de semillas, asegurando los procesos de reproducción y permanencia de muchas plantas cultivativas, como papas y tomates, destacó el miembro de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semanh), Marco Antonio Altamirano-González Ortega.
De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, el Día Mundial de las Aves Migratorias es una campaña de sensibilización global que tiene como objetivo la necesidad de conservar su hábitat.
Este año se centrará en la contaminación lumínica, la cual aumenta por lo menos un 2.2 % al año, afectando a estas especies, provocando la desorientación cuando vuelan de noche, ocasionando colisiones, perturbando sus relojes internos e interfiriendo en su capacidad de emprender migraciones a larga distancia.
De acuerdo a Altamirano-González Ortega, en Chiapas confluyen tres rutas migratorias de aves del mundo: Atlántica, Pacífica y Central, en las que se registran especies migratorias invernales de larga distancia provenientes del norte del continente americano, pero también vienen especies de áreas geográficas lejanas de América del Sur.
De acuerdo a la investigación “Diversidad de Aves: Un Análisis Espacial” de José Luis Rangel-Salazar y Jorge Martínez-Ortega, miembros del Colegio de la Frontera Sur, Chiapas posee una amplia riqueza de especies de aves migratorias y esta cantidad se incrementa en las montañas de Oriente, con 121 hacia la Sierra Madre de Chiapas con 133 especies.
Sin embargo, en proporción al número de especies de aves por región, la Planicie Costera del Pacífico, con un 37 %, alberga la mayor proporción de aves migratorias, seguido de la Depresión Central con 36 % y de Los Altos con 35 %.
De acuerdo al biólogo Diego Alfonso Ruiz Cordero, entrando el otoño comienzan las grandes migraciones, con ejemplares provenientes de Canadá y Estados Unidos, siendo los meses de mayo y junio cuando estas vuelven a sus hogares.











