Apenas 100 mil utilizan la lengua de señas

Hasta 100 mil personas utilizan el lenguaje de señas como una forma de comunicación. Guillermo Ramos / CP
Hasta 100 mil personas utilizan el lenguaje de señas como una forma de comunicación. Guillermo Ramos / CP

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), hasta el 2020 había aproximadamente 694 mil personas con discapacidad auditiva en México, mientras que la Comunidad Sorda estima hasta 100 mil personas que utilizan la Lengua de Señas Mexicana (LSM) como primera lengua.

El reconocimiento y uso de la lengua de señas es un derecho humano que garantiza la comunicación, la participación plena y el acceso a la información de las personas sordas, afirmó la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), al reafirmar su compromiso con la inclusión, la igualdad y el respeto.

La lengua de señas mexicanas es la lengua de la comunidad de sordos en México, consiste en una serie de signos gestuales articulados con las manos y acompañados de expresiones faciales, mirada intencional y movimiento corporal, dotados de función lingüística.

Forma parte del patrimonio lingüístico de dicha comunidad y es tan rica y compleja en gramática y vocabulario como cualquier lengua oral. Existen algunas variaciones según las regiones del país, además es muy diferente al español, por ejemplo, en el orden de las palabras y en el uso de los verbos.

Llaman a promover este lenguaje

La CEDH señala que promoverla y respetarla significa fortalecer una sociedad más justa, inclusiva y con igualdad de oportunidades. Hizo un llamado a las instituciones públicas, privadas y a la sociedad en general a derribar las barreras de comunicación, fomentar programas de sensibilización y capacitación.

La dificultad de las personas con discapacidad auditiva para comunicarse con los demás, limita su desarrollo educativo, profesional y humano, por consecuencia se ven limitadas sus oportunidades de inclusión.

Sin embargo, aunque esta les permite comunicarse entre sí, no siempre facilita la relación con el resto de la comunidad, sobre todo, con los oyentes que desconocen esa lengua.