Apertura insípida en Chiapas

"Iván Agüero * CP. Schopenhauer, ""El Pesimista de Frankfurt"", sostenía que «la vida oscila como un péndulo entre el dolor y el hastío». Según él, esto es tan cierto que hasta los días de la semana representan a estos elementos: unos días están dedicados a la necesidad, al trabajo (de lunes a sábado), y otros a no hacer nada, al hastío (el domingo).

Desde su perspectiva, la estrategia de los emperadores romanos de dar ""pan y circo"" al pueblo para mantenerlo satisfecho y a su favor, resultaba exitosa porque daba respuesta a los dos componentes básicos de la existencia: al dolor y la necesidad se respondía con pan, con alimentos obtenidos sin esfuerzo; al hastío, el desánimo y el desgano se respondía con las fuertes emociones del espectáculo en la arena del circo.

En la actualidad en lo que se esperaba fuera una excelente inauguración de la Olimpiada Nacional 2005 en el Estadio Zoque Víctor Manuel Reyna, se tornó en una fiesta gris, plana y sin gran atracción para los pocos chiapanecos que se dieron cita en este evento.

Con ideas y mentes creativas desde meses atrás se brindó una gran campana publicitaria con spots televisivos, radiofónicos y gallardetes en las principales calles y avenidas de la ciudad. Sin embargo, el llamado que tuvo la sociedad tuxtleca para este evento fue prácticamente nulo.

Los organizadores destinaron la cabecera sur de este inmueble para el público en general, sin embargo, esta zona tuvo medio cupo. La tribuna norte (mejor conocida como ""naranja"") estuvo triste y desolada, donde los juegos pirotécnicos sólo dieron destellos, por espacio de 30 segundos, con una pequena leyenda de ""Olimpiada Nacional 2005"".

En la tribuna de sol preferente, más de tres instituciones se vieron orilladas a acudir a este evento y colaborar para elaborar los denominados ""mosaicos"". Los alumnos tuvieron que sufrir las inclemencias del astro rey cerca de tres horas y media.

En la grama del estadio, se colocó el escenario que serviría para que Reily Barba entonara parte de su repertorio.

Por lapso de una hora, el evento se retrasó porque el grupo del cantante chiapaneco no cuadraba con las pruebas de sonido, por lo que ellos dieron la pauta para iniciar el evento.

La presentadora del evento (Sofía Aquino) realizó un buen intento por animar la fiesta, sin embargo no usó el lenguaje adecuado para un evento de tal magnitud (lo mismo pasó en la Copa Fina); es probable que pensara que se encontraba tomando la cerveza con los amigos. Este hecho molestó a varios asistentes, sobre todo porque en vez de ayudar a la imagen de nuestro estado ante los invitados ""especiales"", la deterioró.

Al medio campo, una pequena zona sirvió para que los diferentes grupos folclóricos intentaran rescatar algo que se estaba derrumbando.

El evento siguió su curso, la mala organización salió a la vista y fue palpable. Los diferentes grupos de danza participantes tuvieron que hacer su número en cosa de minutos, todo tuvo que ser apresurado debido al retraso al que orillaron los ingenieros de sonido.

Una vez que los estudiantes terminaron los bailables se procedió a escuchar el Himno de la Olimpiada Nacional. El desfile de estandartes fue lo rescatable, sobre todo cuando salió la representación de Chiapas y de mascota un Jaguar.

Pablo Salazar, con notables problemas de salud brindó unas palabras para los atletas, pero los padres de familia que se encontraban en la zona sur, se encargaron de ""chiflar"" cada palabra que emitía el Ejecutivo del estado, sobre todo porque el discurso fue de carácter político y no deportivo.

Por lo mismo del retraso, no encajaron la entrada del director de la Conade, Nelson Vargas y Vicente Fox, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se enlazaron satelitalmente desde el Estadio Kukulkán de Mérida, Yucatán.

Para cerrar con broche de oro, el Fuego Nuevo entró al estadio, pero el pebetero falló a la hora y tuvo que ser encendido con un cerillo, en vez de ser la llama que cobró vida en Palenque hace un par de semanas.

Los gritos y la emoción de los presentes, orilló a Ana Paulina Domínguez a hacer una titubeante toma de protesta de los atletas, algo que ningún presente notó.

Al final, después de una larga sesión y de varios errores de organización, tocó el turno -de dar el ""Circo""- al cantante Reyli, darle vida a esta ceremonia de apertura que no presentó nada de espectacular. Salvo la entrada del Fuego Nuevo, todo fue lineal y sin emoción.

Suerte que el concierto pasó sin ningún contratiempo, porque en las pruebas de sonido, los músicos se llevaron un pequeno susto al ver que debajo del escenario salía humo, problema que fue resuelto en instantes por los encargados del estadio y por el staff del cantante.

A pesar de ser el primer ano que recibe Chiapas una Olimpiada en su fase nacional, se debe de aprender de los errores, sobre todo para contratar a las empresas y personas idóneas que saquen adelante un evento de esta envergadura y no dejar en mal el nombre de Chiapas.

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