Un total de 508 aspirantes presentaron el examen de admisión a la Escuela Preparatoria número 2 del Estado sin ninguna incidencia, de manera presencial y bajo un protocolo sanitario, para cursar el ciclo escolar 2022-2023.
De acuerdo a la información recibida, los aspirantes se dividieron en 26 grupos de 20 cada uno. En punto de las 8:00 horas se permitió el acceso a los aspirantes, pasando por el filtro sanitario, que constó de la toma de temperatura, aplicación de gel antibacterial y una cabina sanitizante.
Personal del Ineval estuvo a cargo de la coordinación del examen. Desde temprana hora acudieron para orientar a los docentes que se sumaron para apoyar en la aplicación, sobre las indicaciones que por reglamento debían cumplirse.
Se dio a conocer que únicamente 36 aspirantes, de los que solicitaron fichas, no acudieron a presentar el examen por alguna razón personal.
Admisión
De los poco más de 500 aspirantes, alrededor de 400 son aceptados en la Preparatoria número 2, la cual recibe a 10 grupos de primer semestre.
El Ineval, junto con la Secretaría de Educación, se encargará de la calificación de los exámenes. Los resultados generales serán publicados en la página web de la secretaría y colocados en el acceso del plantel de la Preparatoria número 2.
Algunos acudieron solos para el examen, con amigos o acompañados de familiares, quienes aguardaron firmes las dos horas que, aproximadamente, duró la prueba de 80 preguntas.
A las 8:00 en punto se abrió el portón de una de las instituciones de nivel medio superior más demandadas. Dos horas después, a las 11 de la mañana, comenzó a salir la mayoría de los aspirantes a continuar con sus estudios en esta institución educativa.
De los 26 grupos que acudieron a presentar el examen la mañana de este jueves, algunos solicitaron su ingreso a la Escuela Preparatoria número 4 del Estado, que ocupa el mismo plantel pero en el turno vespertino.
No faltó quien presumió que el examen había sido “pan comido”, aunque otros mostraron evidente tristeza por su participación en la evaluación y hasta llegaron a las lágrimas.
Los familiares aguardaban a los estudiantes con algún refresco o alguna golosina para reconfortarlos después de dos horas de tensión, además de un abrazo, que nunca sobra.












