Desde la implementación del Programa Nacional de Eliminación de la Hepatitis C, en 2020 a la fecha, en la entidad se han realizado 79 mil pruebas de detección; de los casos identificados, a 196 personas se ha garantizado el tratamiento de antivirales de acción directa para curar dicha infección, dio a conocer la directora estatal de Salud Pública, Leticia Jarquin Estrada, durante el 1er Congreso en Hepatitis Virales, la Salud Pública y la Agenda 2030 en Chiapas “Es hora de actuar”.
Al inaugurar este evento académico en representación del secretario de Salud del estado, Francisco Arturo Mariscal Ochoa, Jarquin Estrada destacó que la dependencia estatal ha fortalecido la capacidad de detección en 185 unidades de los 10 distritos sanitarios, entre centros de salud, hospitales y unidades especializadas como los SAIH y Capasits.
En su intervención vía virtual, la directora general del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (Censida), Alethse de la Torre Rosas, confirmó estos avances y sostuvo que desde el inicio del proyecto, Chiapas ha liderado los esfuerzos, esto gracias al equipo de trabajo que lidera el gobernador Rutilio Escandón Cadenas, cuya visión de poner en el centro de las acciones a las personas y las comunidades ha sido estratégica para alcanzar el objetivo.
El coordinador estatal para la Prevención y el Control del VIH, Infecciones de Transmisión Sexual y Hepatitis Virales, Alejandro Rivera Marroquín, señaló que Chiapas tiene una epidemia baja para hepatitis C, debido a que la principal vía de transmisión es la sanguínea, relacionada con el consumo de drogas inyectables, y esta condición es poco frecuente en la entidad en comparación con otras regiones del país.
Además, resaltó que desde 2020, Chiapas dispone de un tratamiento accesible para las personas, gracias a la coordinación con el Censida, lo cual constituye un gran avance porque en el sector privado tiene un alto costo, en promedio un millón de pesos.
“Lo esencial es la posibilidad de curar prácticamente más del 96 por ciento la infección por virus de hepatitis C, esto permite limitar la progresividad del daño que genera este virus a la célula del hígado.











