Aplican borrón y cuenta nueva en Tuzantán

Aplican borrón y cuenta nueva en Tuzantán

Tras el zafarrancho de este lunes, la retención de tres funcionarios del Ayuntamiento de Tuzantán y la desaparición de dos motocicletas, se aplicó borrón y cuenta nueva entre las partes involucradas, quienes acudirán a una mesa de trabajo en Tuxtla Gutiérrez, además que no se reservan acciones legales por los hechos suscitados. 

Con la mediación de la Delegación de Gobierno con sede en Huixtla y una minuta de trabajo, habría vuelto la paz entre los grupos confrontados. Por una parte se encuentran los habitantes de Estación Tuzantán, quienes reclaman obras de infraestructura e inconformidad por la imposición de jueces y agentes municipales; y por otro lado está el personal del Ayuntamiento encabezado por el alcalde Bany Oved Guzmán Ramos, quien se dice agredido. 

Aunque el alcalde Guzmán Ramos, a través de videos y acompañado de colaboradores y familiares de los tres funcionarios retenidos, además del secretario municipal, el director del Copladem y un empleado de agua potable, aseguró que se procedería conforme a la ley por la agresión, el traslado y la retención de las tres personas de su equipo de trabajo, las que además fueron expuestas sin camisa ni zapatos en un espacio público en contra de su voluntad.  

Sin embargo, el conflicto habría concluido según una minuta firmada entre las partes y las personas retenidas, en la que el mediador fue el delegado de Gobierno, Elí de los Reyes Castillo, con presencia de abogados jurídicos del Ayuntamiento, además de la coordinadora de fiscales foráneos de la Fiscalía de Distrito Fronteriza Costa, con sede en Tapachula, María de Lourdes Cabrera Peláez, así como personas de la localidad de Estación Tuzantán. 

En el documento firmado por dos de las personas retenidas y la esposa del tercero, se señala que la solución al conflicto fue la designación del agente rural de ese ejido, por lo que habría una nueva convocatoria y en la que la Delegación de Gobierno sería testigo. 

Además, las dos partes en conflicto deberán acudir el próximo viernes 4 de febrero a la capital del estado, donde se realizará una mesa de atención. Se hace énfasis en que no habrá reincidencia en la conducta que generaron los hechos violentos y, en específico, a que las partes no se reservarán acciones legales por los hechos acontecidos.