Durante diciembre, autoridades aplicaron más de 11 operativos en la capital chiapaneca y miles de pruebas de alcoholemia en todo el estado. Conducir bajo los efectos puede costar entre 16 mil y 22 mil pesos, además de sanciones penales en casos de ebriedad total.
Las multas, van de los 16 mil 971 a los 22 mil 628 pesos, según el artículo 93, fracción 15, del Reglamento de Tránsito municipal.
Las sanciones, calculadas en 150 a 200 Unidades de Medida y Actualización (UMA), se ajustan de acuerdo con el nivel de alcohol detectado en el conductor.
Durante el mes de diciembre, más de 500 personas fueron detenidas en Chiapas por esta falta, una cifra que refleja el incremento de operativos de alcoholímetro implementados en la temporada decembrina.
La falta se configura cuando un conductor es detenido en un retén o cuando presenta alguna anomalía en su conducción.
Si se detecta aliento alcohólico, un médico legista determina el nivel de consumo mediante la medición del aire espirado.
Los niveles establecidos son: aliento alcohólico bajo (0.20 a 0.39 mg/L), aliento alcohólico moderado (0.40 a 0.79 mg/L) y estado de ebriedad, más de 0.79 mg/L
En este último caso, el conductor es puesto a disposición del Ministerio Público, ya que se considera que no cuenta con las capacidades necesarias para conducir.
Las multas pueden aumentar si el conductor también incurre en otras faltas, como exceso de velocidad, conducir sin licencia o provocar un accidente.
En la capital chiapaneca se realizaron al menos 11 operativos en zonas de alta circulación, entre ellas: bulevar Vicente Fox, crucero a San Fernando, bulevar Belisario Domínguez, Ángel Albino Corzo, calzada al Sumidero y prolongación 5ª Norte Poniente.
De estos dispositivos, 28 personas fueron puestas a disposición del Ministerio Público, mientras que 10 más fueron consideradas no aptas para continuar manejando.
A nivel estatal, autoridades de seguridad aplicaron 123 mil 237 pruebas de alcoholemia en municipios como Tuxtla Gutiérrez, Palenque, Chiapa de Corzo, Comitán, San Cristóbal de Las Casas, Tapachula, Tonalá, Villaflores y Cintalapa.
Los datos revelaron que fueron evaluados: 18,025 mujeres, 105,212 hombres.
De estas pruebas, 1,104 personas resultaron no aptas para conducir y se les pidió designar a un conductor responsable o utilizar taxis y transporte público.
Además, 502 personas fueron remitidas al Ministerio Público por superar los límites permitidos de alcohol.












