"Sergio Granda * CP. Ante las acciones de intolerancia religiosa y social donde por cierto está muy mezclada la situación política en la comunidad ""20 de Noviembre"", el edil de Las Margaritas, José Antonio Vázquez Hernández, reconoció que existen muchos factores que inciden.
Por ello, dijo, la aplicación de la ley, sería un buen principio para ir sensibilizando de la necesidad de vivir en paz.
""Acá hay de todo y no se puede cargar (sólo) a problemas de tipo evangélico (religioso), hay ingredientes político, sociales, pobreza y de todo; lo que no es correcto es que no atiendan los llamados de reconciliación provenientes de las instancias estatales, el PRD, la CIOAC y el Ayuntamiento de Las Margaritas; tojolabales y pobres, evangélicos y católicos, partidos y organizaciones, todos tienen derecho a disentir, pero también habría que buscar el bien social.
""20 de Noviembre es la segunda comunidad más grande del municipio de Las Margaritas; todos son tojolabales, tíos, hermanos y compadres y aportan más de mil votos, por ello hay muchos intereses; la primera es Plan de Ayala, donde se está muy dividido en tiempos electorales; accionan en aras de su autonomía pero no respeta a ninguna autoridad y esto no puede seguir dándose; ya no respetan a nadie"", argumentó.
Vázquez Hernández reconoció es un asunto muy difícil lo que por muchos anos se ha vivido en la comunidad ""20 de Noviembre""; así como en comunidades como ""Justo Sierra"", ""El Vergel"", ""La Ilusión"" enclavadas en la canada tojolabal, lugar donde están muy arraigadas la cultura indígena, y donde a pesar del trabajo de muchos actores políticos, actualmente dejó de ser correcto que entre ellos mismos se pierda el principio de autoridad comunitaria.
""Desde septiembre del ano 2004 plantee, cuando un grupo estaba afuera y el otro en la comunidad ""20 de Noviembre"", que se aplicara la ley; estoy consciente y convencido que no es la solución, pero también que es un elemento para ayudar a sensibilizar y poder pactar con ellos y lograr el respeto entre hermanos, tíos y compadres"".
Finalmente, recordó que en 1979 a 1981 todo se complicó; hubo unos 10 muertos, donde ni el Ministerio Público o alguna autoridad pudo entrar y ni ellos mismos pudieron enterrar a sus deudos en aras del poder conductual e imposición de un grupo a otro grupo.
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