Los apoyos asistenciales realmente no están impactando al campo, ya que al no haber seguimiento ni ayuda técnica ni quien supervise y asesore el proceso de cultivo y producción, entonces el campesino o pequeño productor se gasta el dinero en otras cosas que no son para el campo, declaró Antonio Aguilar Moreno, presidente del Consejo Nacional Agronómico Soberano.
Señaló que es a los campesinos a quienes únicamente se está beneficiando, pero “hay que distinguir que en el campo existen los campesinos, así como los productores pequeños, medianos y grandes, pero estos últimos no están siendo tomados en cuenta, no están siendo considerados, a pesar de que ellos necesitan apoyos de mayor impacto, como infraestructura de riego, semillas mejoradas, paquetes tecnológicos y acompañamiento institucional, que no lo hay”, aseguró.
Recordó que en fechas pasadas, el presidente de la Comisión de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en el Senado, José Narro, comentó que esa política asistencial del Gobierno federal a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) está aplicando solamente el 52 por ciento del presupuesto, pero el otro 48 por ciento que tiene que estar enfocado a las políticas de producción y desarrollo rural, no se está operando.
Asimismo, expresó que en medio de todo esto están los profesionales del campo como los agrónomos y el sector privado, quienes están inmóviles e inactivos. Es por ello que enfatizó que con este sistema no se va a desarrollar el campo y menos si no se consideran apoyos a los productores que necesitan mayor infraestructura al no implementar presupuesto o políticas para la productividad y desarrollo social.
EL presidente del Consejo Nacional Agronómico Soberano externó que con relación al tema de la seguridad alimentaria, no se está contribuyendo por ahora en casi nada con esa política asistencial.
A pesar de que muchos programas de producción a nivel federal nacieron bajo el objetivo de brindar apoyos directos a productores de granos, así como para ganaderos y concentrándose en la pequeña y mediana escala, favoreciendo particularmente al sur-sureste mexicano, las acciones emprendidas no son transparentadas en los estados pero sobre todo los apoyos continúan sin llegar y las autoridades del campo locales siguen sin operar a favor del sector.
Tanto la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Chiapas (SAGyP), que encabeza Zaynia Andrea Gil Vázquez, así como el encargado de la extinta Sagarpa y el coordinador territorial del sur-sureste de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Alfredo Zamarripa Colmenero, poco o nada han hecho para atender al campo chiapaneco.
En este sentido, José Alfredo López, representante del Barzón en Chiapas, señaló que prácticamente a los cafeticultores los olvidaron, y en SAGyP se abrió una ventanilla denominada “Concurrencia”, sin embargo esta ya se cerró, que era para productores que tienen posesión legal de la tierra para infraestructura, maquinaria y equipo, ya sea para ganado o café, pero están con la incertidumbre sobre el hecho de que en realidad leuden recursos.












