Junto a cientos de extractores ilegales de material pétreo, el río Grijalva tiene ante sí un peligro latente: concesiones de extracción de arena del lecho del río que gradualmente han erosionado sus márgenes y, con ello, la riqueza biótica del afluente.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua), de acuerdo con el Registro Público de los Derechos del Agua (Repda) en el Organismo de Cuenca Frontera Sur; entregó al menos unos 100 títulos de concesión para extraer material pétreo del río (arena y grava), según el registro de diciembre del 2015.
Concretamente, la dependencia concesionó propiedad de la nación a particulares que presentaron el cumplimiento de todos los requisitos para obtener el permiso, y acreditaron la propiedad en el margen derecho del Grijalva, es decir, para explotar los 10 metros por “orilla” que representan la zona federal.
La mayor parte de estas concesiones se concentran en el entronque del río Santo Domingo, provenientes de Suchiapa con el Grijalva, que viene “bajando” de la Presa Angostura (Dr. Belisario Domínguez) y a partir de ahí, la sobre explotación arenera se expandió sin control oficial de la dependencia.
De acuerdo con la investigación documental de Cuarto Poder, Conagua concesionó cerca de 5 mil millones de metros cúbicos por año en el conjunto de estas cien concesiones -oficialmente- pero ante el poco control y claridad del tema, se estiman al menos 10 mil millones de metros cúbicos por año que se le extraen del Grijalva, entre lo concesionado y lo ilegal.
Conflicto
La falta de control derivó en un escenario de disputa interna por el sitio: los concesionarios han operado por años sin la vigilancia de Conagua, los extractores ilegales comenzaron a apoderarse de los predios aledaños al Grijalva, e iniciaron operaciones sin concesión, amparados bajo el lema de “concesión en trámite”.
La disputa ha llevado al cierre de la Delegación de Conagua en Chiapas en más de 30 ocasiones, entre acusaciones de actos de corrupción de funcionarios que permitieron la expansión irregular de la actividad, hasta nuevos interesados que pretendieron entrar en el negocio en la época de menor operatividad de la dependencia técnica.
Perdiéndose la flora ecosistémica
Tanto el uso y manejo de las aguas como el crecimiento de la mancha urbana han contribuido a aumentar la contaminación en la cuenca del río Grijalva, un hecho que sin duda ha influido en que la flora y la fauna de estos ecosistemas hayan menguado considerablemente, no obstante, aunque esto no es de momento cuantificable; Froilán Esquinca Cano, coordinador de Investigación de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) indicó, que se trabaja en la conformación de consejos eco regionales que hagan un monitoreo para tener datos duros.
La estrategia de biodiversidad como base
Actualmente se está trabajando con la estrategia de biodiversidad; ésta dio inicio desde 2008 y se culminó en 2013, posteriormente fue presentada por el Ejecutivo estatal en 2014. Ahora se está trabajando con base en ella, en la conformación de consejos eco regionales.
En estos consejos se invitará a expertos en la materia, quienes trabajan en la Sierra Madre, así como las zonas Zoque, Norte y Selva. Primero es necesario ver en qué condiciones están los ecosistemas y sus especies. Algunas especies indicadoras son los anfibios, las palmas (que en la Sierra Madre está trabajando Miguel Ángel Pérez Farrera), algunos reptiles y ciertos mamíferos.
Investigadores de la Semahn y del Ecosur están colaborando entre sí para actualizar el plan de manejo de la Reserva de la Biosfera. Mediante este trabajo podrá determinarse qué especies se encuentran en estado crítico.
Flora
En el arbolado hay especies que seguramente desaparecieron de puntos en la zona centro, pero que todavía están presentes en algunos otros corredores biológicos que van hacia la zona del Ocote, la Sepultura y Cintalapa.
Los bosques mesófilos se encuentran en estado crítico en el estado, sin embargo todavía se encuentra un remante en la cuenca del Sabinal en el área de Berriozábal. Las especies asociadas a las zonas húmedas se encuentran realmente amenazadas.
Habrá avances importantes en determinar los daños que se han provocado en varias especies y se espera que no sean irreversibles; esto dará la pauta para trabajar en su restauración, pero se necesita información técnica y científica.
Fauna
En los últimos ocho años se ha dado prioridad a los anfibios, tema que ha sido trabajado con la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) y la Comisión Nacional de la Biodiversidad (Conabio), que es la institución que más recursos ha aportado, al otorgar un millón y medio de pesos.
Así también, se está trabajando en el protocolo de monitoreo estandarizado, que será el piloto nacional, del que incluso hay pocos en su tipo a nivel mundial; con él se podrá llevar a cabo una sistematización de la biodiversidad, pero se requiere mucha organización y trabajo de campo.












