Arizmendi Ezquivel habla sobre absolución de aborto

Arizmendi Ezquivel habla sobre absolución de aborto

El obispo de la diócesis local, Felipe Arizmendi Esquivel, dijo que “no faltarán algunos en la Iglesia que quizá se extrañen y piensen que el papa Francisco está teniendo una manga muy ancha o que tolera todo, al autorizar que los sacerdotes absuelvan el pecado del aborto”.

“Yo veo que la intención del papa es decir que la misericordia no se puede cerrar a un año sino que tiene que ser una actitud permanente de la Iglesia”, además de que “no siempre tuvieron culpa las mujeres, porque hay muchas casos en que fueron violadas y al sufrimiento de la violación se le agrega el aborto y eso es un dolor muy profundo en la conciencia”, agregó.

El papa Francisco extendió el lunes de forma indefinida la capacidad de los sacerdotes de absolver del “pecado del aborto”, medida temporal que había instaurado para el Jubileo de la Misericordia, clausurado el domingo pasado.

Entrevistado sobre el tema, Arizmendi Esquivel reiteró que pontífice “ha insistido en que el aborto es un crimen abominable porque es la destrucción de un ser inocente, pero dice: ‘no podemos estar condenando a tantas personas, sobre todo mujeres que muchas veces llegaron a ese extremo por desesperación, porque no les quedaba otra, porque se sintieron muy solas, traicionadas y abandonadas”.

Arizmendi Esquivel recordó que desde que era obispo en Tapachula, “cada año yo les daba permiso a los sacerdotes de absolver este pecado desde que empieza la cuaresma, el miércoles de ceniza, hasta el domingo de pentecostés que es el tiempo pascual de más de tres meses”.

Dijo que “antes estaba legislado en el Código de Derecho Canónico que se reservara con la intención pedagógica de resaltar la gravedad del pecado; no era una cosa meramente legislativa sino pedagógicamente estaba pensado para ello”, pero “lamentablemente se ha extendido tanto la práctica del aborto que hoy a unas personas no les parece malo y el papa dice que tenemos que facilitar la gracia de Dios para que no se quite su gravedad, pero que también podamos ayudar a la reconciliación con la propia conciencia”.

Dijo conocer “a muchas mujeres que a pesar de que se confesaron y recibieron la absolución, siguen con la conciencia dolida, adolorida; lo siguen lamentando [pues] no son como otras mujeres que sienten que todo se vale y se puede, no, la mayoría lo ven como un mal del cual se arrepienten y el papa insiste en que no siempre tuvieron culpa ellas”.

Por eso el papa dice: “ayudémosles a que su conciencia quede librada de tanta angustia y dolor. Esa es la intención del papa fundamentalmente”, concluyó.