Lamentablemente en Tuxtla Gutiérrez personas sin escrúpulos ni conciencia, se encuentran perjudicando el trabajo de ciudadanos comprometidos con su entorno y el medio ambiente, desde hace algunos días ejemplares de árboles que fueron sembrados en las campañas de reforestación han sido arrancados.
Los integrantes del grupo denominado Voluntarios Unidos Reforestando (VUR) con mucho esfuerzo han realizado un proceso de reforestación en distintos puntos de la ciudad.
VUR, es un grupo sin fines de lucro que se ha esforzado por sembrar en varios puntos de nuestra ciudad capital, centenas de árboles con la finalidad de dejar un mejor mundo para las próximas generaciones.
Los cuales mediante un comunicado expresan que: “Vivimos en un planeta enfermo, en agonía, estamos en una cama de terapia intensiva con nuestros pulmones a punto de colapsar, hay personas que se esfuerzan mucho por mantenerlo a salvo, por darle unas cuantas décadas más, pero es increíble que haya otras personas que quieran desconectarlo y matarlo de una vez por todas, aunque esto signifique el exterminio humano y de todos los seres vivos.
Explicaron que en la carretera principal que lleva a la colonia San José Terán ha sido una de las zonas beneficiadas. En este punto se sembraron más de 30 árboles a lo largo del cerco de la Unidad Habitacional Militar, sin embargo varios de estos ejemplares aparecieron este sábado arrancados de raíz y lanzados a un costado de esta carretera.
Detallaron que las personas que forman parte de este grupo han dedicado mucho tiempo para sembrar y regar a diario a sus “árbol-hijos”, como ellos le llaman.
Sin embargo, “es increíble ver que a pesar del esfuerzo de estas personas por mantenernos a salvo a todos; hay otro grupo de vándalos, que se han encargado de arrancar uno a uno los árboles que tanta falta nos hacen”, manifestaron.
Ante esta lamentable situación el grupo hace un urgente llamado a las autoridades competentes para que tomen cartas en el asunto y eviten que sigan sucediendo este tipo de cosas.
“También hacemos una invitación a la población para continuar con la reforestación, y a los que no puedan apoyar con eso, se les invita a cuidar los árboles que este grupo o cualquier otra persona siembre pues, a pesar de que usted no lo sembró, ese árbol también le pertenece y algún día, sus hijos o nietos además de respirar su oxigeno, podrán incluso comer el fruto que éste dé.












