Arrojan basura en Palacio Municipal

El olor pestilente a la basura acumulada por varios días inundó todas las oficinas del abandonado Palacio Municipal de Tuxtla Chico. Cansados de esperar el paso de los camiones recolectores de basura, los ciudadanos contrataron a decenas de tricicleros procedentes de la comunidad Fronteriza de Talismán para que fueran a tirar a las puertas y portales del edificio público los desechos.

El alcalde de Tuxtla Chico Mario Humberto Solís Hernández y su cuerpo edilicio, no se encontraban en el lugar ya que desde hace casi un mes solo llegaban por la tarde-noche para no atender los reclamos ciudadanos que demandan no solo pago de proveedores sino también sueldos de los trabajadores a lo que se suman las peticiones de servicios.

Poco después del mediodía de este lunes cuando cientos de alumnos transitaban por el centro de la ciudad, éstos fueron espectadores de cómo en menos de cinco minutos los tricicleros y ciudadanos procedieron a bajar de esas unidades los desechos para arrojarlos a la entrada principal, aun se dieron tiempo de romper las bolsas de naylon para que rápidamente el olor inundará el primer cuadro de la ciudad.

Y es que el edil de Tuxtla Chico, Mario Humberto Solís Hernández, un reconocido y destacado médico no supo atender a la población; su poco oficio político lo llevó a confrontarse no solo con sus cabildos, con sus trabajadores de confianza sino con toda la población que demandaba servicios.

Uno de los principales problemas que enfrentó fue la falta de oficio político porque sus mismos colaboradores asumían funciones que les correspondía y que después enfrentaban por la disputa del control de la comuna.

Semana a semana se dieron durante los últimos tres años manifestaciones de inconformidad; las más sentidas fueron la de campesinos que reclamaron apoyos para el campo, de los trabajadores que no fueron atendidos y de la población que reclamaba servicios, obras y apoyos para sus comunidades.