Arzobispo invita a trabajar por el migrante

“Al iniciar esta Cuaresma me permito hacer eco del mensaje del papa Francisco, en donde nos invita a comprender e intensificar la vida del Espíritu, centrando al prójimo como un don; en este momento de nuestra historia queremos resaltar que es un tiempo propicio para centrar al migrante como un don de Dios”, señaló este domingo luego de la homilía dominical, Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la capital chiapaneca.

Dijo que la Iglesia en México realiza una tarea incesante de apoyo a los migrantes; por lo que la intención es dar a conocer sobre la atención que se brinda en los más de 70 lugares que actualmente ofrecen apoyo a los migrantes, para sensibilizar e invitar a actuar a los ciudadanos.

“Al hablar de casas de migrantes hacemos referencia a los albergues, comedores, centros de apoyo, parroquias y módulos de atención que acompañan a estas personas. Dichas casas son administradas por la Iglesia Católica, por algunos grupos de pastoral, congregaciones religiosas, laicos comprometidos, así como por iglesias cristianas, organizaciones de la sociedad civil y gobierno”, sostuvo.

Comentó que éstas se encuentran distribuidas a lo largo del país y se concentran principalmente en tres regiones: la Frontera Norte, Sur y el Centro del país, punto neurálgico para el tránsito migratorio al interior del país.

Recordó que los obispos que conforman el Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), presidido por el cardenal José Francisco Robles Ortega, expresaron su preocupación ante la situación social que atraviesa México en este momento, particularmente sobre la problemática de migración que sufren muchos connacionales como efecto de las políticas implementadas por el gobierno de los Estados Unidos, incluida la inaceptable posibilidad de que se separe a las familias mexicanas al ingresar a este país. 

“Ante una posible emergencia humanitaria, los obispos reiteramos la invitación a los fieles católicos y a la sociedad en general, a sumarse a los trabajos que se están haciendo en las parroquias, y en las más de 70 casas de migrantes, administradas por la Iglesia Católica o en las atendidas por iglesias cristianas hermanas, organizaciones civiles o del gobierno. Es momento de involucrarse en este gran esfuerzo de servicio y fraternidad”, sostuvo el monseñor.