Monseñor Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla Gutierrez, consideró que los políticos que fueron reelectos en su encargo tienen una doble responsabilidad de cumplir con excelencia sus funciones y no aprovechar la oportunidad para abusar de su poder, ya que saben que no podrán repetir en el encargo.
De la misma manera, hizo un llamado a quienes ocuparon un espacio de diputación de representación indígena a renunciar al encargo, ya que no cumplen con los requisitos solicitados.
Martínez Castilla dijo que el domingo pasado se vivió una jornada electoral histórica, tanto porque estuvieron en contienda más de 21 mil cargos como por el número potencial de votantes y el porcentaje de ciudadanos que ejerció su derecho a voto, alcanzado cerca del 52 por ciento, lo que consideró como algo muy bueno para una elección intermedia, por lo que se puede decir que México vivió una fiesta de la democracia.
“Aún hay mucho por avanzar en el ejercicio de la democracia y la participación ciudadana, ya que este fue el proceso electoral más violento de la historia del país: al finalizar el mes de mayo se habían contabilizado 782 agresiones relacionadas al ambiente político elector; de este número, 89 homicidios de candidatos. Hay muchas heridas que sanar en México; en Chiapas viene ahora una etapa en la que todos tenemos que involucrarnos para promover el bien común desde la dignidad humana”, comentó el líder religioso.
De acuerdo con el Proyecto Global de Pastoral 2031-2033, dijo que urge recuperar la confianza de los ciudadanos y el verdadero sentido de la política como esa búsqueda continua del bien común que lleva a construir sociedades justas y en paz.
En cuanto a la celebración del Día del Padre, monseñor Fabio Martínez indicó que es una buena oportunidad para reconocer y recobrar el valor de la paternidad.
“Creo que no se podría expresar mejor el orgullo y la emoción de un padre que reconoce haber transmitido al hijo lo que importa de verdad en la vida, o sea, un corazón sabio”.
Y estimó como un gran reto para los padres de hoy, buscar formas para estar presentes en la vida de la familia, puesto que lamentablemente las dinámicas de la vida contemporánea los obligan a estar fuera de lugar de la familia por largas jornadas laborales o de otro tipo.
Es necesario que el padre sea cercano a la esposa para compartir alegrías y dolores, cansancio y esperanzas, concluyó.












