Aseguran a migrantes de la sexta caravana

Elementos del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Policía Federal Preventiva (PFP) aseguraron a más de 250 centroamericanos que horas antes habían ingresado a territorio mexicano al cruzar por el río Suchiate en forma ilegal.

Estos integraban la denominada sexta caravana migratoria que buscaba llegar a los Estados Unidos y que no aceptaron el ofrecimiento del gobierno mexicano para ingresar al país en forma segura y ordenada, así como iniciar el proceso de regularización mediante la solicitud de refugio.

En los últimos días, ese grupo se había concentrado en la población fronteriza guatemalteca de Tecún Umán, quienes por la mañana de este miércoles caminaron hacia el río Suchiate y cruzaron hacia territorio mexicano a la altura del paso conocido como “La Canastilla”.

Después de ello en caravana, emprendieron la caminata hacia Tapachula, pero en el entronque del Libramiento de Metapa de Domínguez, fueron interceptados por las autoridades migratorias y policiacas que los detuvieron.

Estos fueron subidos a autobuses de pasajeros y trasladados a la Estación Migratoria Siglo XXI en Tapachula, en donde se iniciaría el proceso administrativo para proceder a su deportación hacia sus lugares de origen.

La mayoría de ellos provienen de El Salvador y Honduras, quienes formaban la sexta caravana que ingresaba al país desde el 19 de octubre pasado, cuando lo hizo la primera conformada por más de siete mil 500 hondureños.

El cónsul de México en Tecún Umán, San Marcos, Guatemala, Mauricio Ituarte Hurtado, les envió mensajes en donde les informó que en México no existe paso libre para los indocumentados y tenían que iniciar el procedimiento legal para su estancia en territorio nacional.

En el lugar de la detención, reiteró que ellos todavía tienen la opción de solicitar asilo en México, aunque deben cumplir con los requisitos determinados por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).

Durante la acción de los agentes migratorios y de la PFP, algunos migrantes opusieron resistencia y fueron obligados a subir a los autobuses, aunque algunos de ellos lograron huir entre los matorrales que existen en la zona, muy cercana al río Suchiate.

Además de ello, una mujer salvadoreña en estado de gravidez –embarazada- sufrió un desmayo y fue atendida por paramédicos.