Un Centro de Almacenamiento y Transformación de Materias Primas Forestales, en Chiapa de Corzo, no logró acreditar la legal procedencia de más de 30 mil m³ de maderas de pino y ciprés durante una inspección de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en su delegación de Chiapas, cuyas autoridades informaron que se aseguraron dichas maderas preciosas.
Detallaron que el total de volumen se distribuyó en 18 mil 878 m³ de madera de pino y 12 mil 997 m³ de madera de ciprés. Se le conoce como tala ilegal al corte y extracción de recursos forestales sin la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), lo que constituye un delito federal que puede ser denunciado ante las autoridades competentes.
En México, la pena por cometer tala ilegal es de dos a 15 años de prisión, según una reforma hecha por el Poder Legislativo en 2021. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente impulsa en la Cámara de Diputados una reforma constitucional para que la tala ilegal sea considerada un delito grave con prisión preventiva oficiosa.
Daño ambiental
La Profepa también clausuró actividades de cambio de uso de suelo consistentes en la extracción de material pétreo y apertura de caminos en el municipio de San Fernando, por no contar con la autorización correspondiente en materia ambiental.
En la búsqueda de frenar los daños ambientales y con el fin de fomentar la participación ciudadana en el cuidado y la conservación del medio ambiente, la Procuraduría realizó la integración de dos Comités de Vigilancia Ambiental Participativa en el municipio de Acacoyagua.
Por otra parte, y en atención a un reporte telefónico por parte de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Profepa en Chiapas trasladó a un oso hormiguero (Tamandua mexicana) que se encontraba al interior de un parque, cuyo ejemplar recibirá los cuidados médicos debido a que presentaba desnutrición.












