La Profepa confirmó la detención de tres cargas —en momentos distintos— de residuos peligrosos sin Registro ni Manifiesto que circulaban en la Zona Norte de Chiapas trasladando tierra contaminada con acido clorhídrico desde Yucatán hacia una planta de cemento de Apasco en Villahermosa.
Así lo confirmó José Ever Espinosa Chirino, delegado Federal en Chiapas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) quien añadió que las detenciones suscitadas en la Zona Norte, específicamente en Catazajá son el resultado de un programa de inspección que realizó ocho operativos especiales durante el 2018.
Detalló que anualmente se realizan acciones sorpresas en puntos diversos de la geografía estatal que se suman a las estaciones aduanales permanentes en Suchiate y Talisman, donde se ha observado mayormente el tránsito de baterías usadas, Residuos Peligrosos Biológico Infecciosos (RPBI) de hospitales, sólidos contaminados y tarimas impregnadas con líquidos contaminados.
En todos los casos se solicita la documentación que valide el traslado y en algunos casos como lo ocurrido en la aduana de Catazajá se detecta que la carga eventualmente es distinta a lo manifestado en la papelería y que se sabe sería utilizada como combustible en la planta cementera.
Finalmente señaló que anualmente la estadística de detenciones de esta naturaleza no es alta, pues fluctúa entre dos y tres detenciones anuales. En 2017 se aseguraron dos cargas y al cierre del 2018 suman tres, dos en octubre y una más hace un par de semanas.












