Asesinos de inocentes

"En lo que va del ano al menos 152 personas, ninos, mujeres, jóvenes y hombres inocentes han sido asesinados en la guerra entre el gobierno y los narcotraficantes; lo más preocupante es que el objetivo de los criminales apunta cada vez más hacia ese sector.

El atrevimiento criminal tuvo un punto de quiebre el 15 de septiembre, durante la fiesta del Grito de Independencia en Morelia, Michoacán. Aunque no fue el primer acto deliberado del crimen organizado contra la sociedad, el contexto permitió una asociación más clara con el terrorismo que hasta hace poco conocían los mexicanos a través de las noticias de Oriente Medio.

La espectacularidad del suceso hizo preocupar incluso a los criminales, quienes, en un esfuerzo por deslindarse de los hechos, pegaron mantas para culpar a otros de los estallidos. Tienen razón para preocuparse, la penetración del narcotráfico en México no puede entenderse sin cierto nivel de tolerancia de la población.

La sociedad tendría que entender que las granadas en Morelia fueron sólo la cúspide de una tendencia. Las víctimas civiles del narcotráfico, sin tener nexos en el negocio de la droga, son más que las fallecidas o heridas en aquella plaza. Se trata de comerciantes extorsionados a cambio de ""protección""; estudiantes secuestrados; mujeres prostituidas; esposas, hijos, incluso bebés, asesinados por ser familiares de miembros de bandas rivales.

Esos asesinos, secuestradores, traficantes de personas son quienes buscan la aprobación social. Financian fiestas masivas y pagan infraestructura en algunos poblados mientras torturan y matan a inocentes. La gente debe recordarlo siempre.

Frente a la probable erosión de ""legitimidad"" del narcotráfico el Estado debe incrementar la confianza de la ciudadanía en la denuncia...

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