María Magdalena Chacón Cruz y su esposo, desde las afueras del Tribunal Federal de Justicia pidieron a las autoridades se esclarezca el asesinato de su hija Brenda Orquídea Matuz Chacón, asesinada y hallada sin vida el pasado 6 de abril, y sean detenidos todos los responsables de su muerte.
En el marco de la audiencia pública sobre el caso, los familiares alertaron sobre la posible salida de Juan Antonio “N” y Agustín “N”, quienes son los dos excapitanes de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) que fueron detenidos y vinculados a proceso por su presunta participación en el asesinato de su compañera Brenda.
Además, informaron que el proceso legal se juzga como homicidio calificado, a pesar de que existen pruebas dentro la carpeta de investigación para recategorizar el delito a feminicidio.
Cabe señalar que Brenda Orquídea fue encontrada sin vida en el embarcadero de la presa Chicoasén, luego de tener un día franco. Con este dato se cumple una de las siete causas que convierten a un homicidio en feminicidio, presente en el Código Penal Federal.
Chacón Cruz, con una pancarta y fotografía de su hija en mano, expuso que poco han avanzado en las investigaciones que se han tenido por el caso, ya que aún permanecen dos militares en libertad.
Dicho pronunciamiento se dio con la presencia de la activista Selene Domínguez, integrante de la Red de Familias Víctimas de Feminicidio, quien dijo que el 7 mayo los capitanes aprehendidos solicitaron un amparo en contra del auto de vinculación a proceso, por tanto el caso quedó en el Juzgado Séptimo de Distrito.
Minerva López Constantino, jueza del caso, tendrá la posibilidad de decidir en audiencia constitucional si otorgará el amparo hacia los excapitanes, lo que dejaría en libertad a los feminicidas de Brenda Orquídea.
Ante ello, Selene Domínguez expresó que en este caso hace falta una debida diligencia en la integración de la carpeta de investigación, ya que las instituciones no recabaron correctamente las pruebas.
Finalmente, pidieron se esclarezca el feminicidio de Brenda Orquídea, que no sean libertados los presuntos culpables y que sean llevadas a cabo las actuaciones de las autoridades correspondientes con respeto y en apego estricto a los derechos humanos de las mujeres y las víctimas.












