Los pequeños productores generalmente no tienen acceso a financiamientos con las instituciones bancarias, al tener pequeñas superficies de siembra generalmente dispersas, lo que los lleva también a comprar sus insumos agrícolas de forma individual, esto hace que los costos de producción se eleven haciendo poco rentable su actividad.
Por ello, el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) y Walmart Foundation promueven entre productores de Chiapas talleres para dar a conocer los diferentes beneficios de la asociatividad, orientados a fortalecer el trabajo en equipo, el tejido comunitario y la solución de problemas o necesidades comunes de la actividad agrícola.
La finalidad de promover la asociatividad es consolidar grupos de productores que identifiquen oportunidades de negocio sobre los cultivos de maíz nativo y leguminosas.
A través del proyecto Fortalecimiento del Acceso a Mercado para Pequeños Productores de Maíz y Leguminosas en Oaxaca, Chiapas y Campeche, ponen énfasis en las características de las sociedades cooperativas.
Estas son una forma de organización social integrada por personas con intereses comunes y con el propósito de satisfacer necesidades individuales y colectivas, por lo que enseñan su proceso para consolidarlas.
Aunque a su vez, los investigadores han identificado una tendencia al individualismo, específicamente en cuanto a que algunos productores sólo se integran a un grupo para gestionar un beneficio y después trabajan aisladamente y por su cuenta.
Sin embargo, esto también deriva en baja rentabilidad, gestión limitada de crédito y finalmente, mayor vulnerabilidad; por eso los talleres, a través de los que promueven la asociatividad, muestran con ejemplos cómo la acción colectiva permite que se obtengan mejores pagos y mayores beneficios por el trabajo conjunto.
El año pasado la realización de estos talleres no fue fácil debido a la pandemia de covid-19, pero los investigadores y técnicos lograron buenos resultados con el apoyo de las autoridades locales que facilitaron los espacios para las reuniones, así como el acceso a internet para la comunicación con algunos especialistas.
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, una organización asociativa es aquella voluntaria y no remunerada de personas o grupos que establecen un vínculo explícito con el fin de conseguir un objetivo común.
Con base en esa perspectiva, el Cimmyt señala que el acompañamiento en todas las etapas es clave, ya que sólo con perseverancia los grupos notan que la acción colectiva facilita la obtención de mejores resultados productivos, de transformación y de comercialización.












