Algunos grupos representativos de los sectores productivos del país se han referido a lo que esperan de los aspirantes a los cargos de mayor relevancia en la administración pública nacional, ante las ya próximas elecciones del 1 de julio. De propia voz estos dirigentes han expresado que desean escuchar dónde está el futuro del país, no sólo expresiones sobre la visión inmediata de una elección; tienen además interés en saber qué harán para encarar los desafíos que enfrenta ahora esta gran nación que pese a graves problemas, sigue su marcha hacia delante con crecimiento económico, lo cual ha llamado la atención recientemente incluso de algún premio nobel.
Estos grupos han mostrado además su interés en conocer los puntos de vista y los planes que tienen esos aspirantes en materia de seguridad, sobre la lucha contra el narcotráfico y en cuanto a las reformas estructurales. Lo que se ha venido escuchando de tiempo atrás, se ha vuelto a plantear por parte de estos sectores en lo que se refiere a una reforma que eleve la recaudación ampliando la base, no enfocándose al contribuyente cautivo, para poder invertir en áreas prioritarias; de la reforma energética han dicho que es necesaria para que Petróleos Mexicanos deje de ser botín de un sindicato y suministro de gasto corriente del gobierno. Además, se han referido a la reforma laboral, a un replanteamiento educativo, entre otros temas no menos importantes.
Así se han referido a la urgencia de una reforma del Estado.
En un planteamiento aspiracional han sostenido que el único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley, por lo que es de vital importancia preservar el estado de Derecho y fortalecer las instituciones si se quiere prosperar como país, además de ver necesario trazar una visión de país de largo plazo para lograr altas tasas de crecimiento económico.
Por su parte, organizaciones campesinas han expuesto la necesidad de que esos candidatos contemplaran en sus plataformas de campaña, planes y programas para el desarrollo del agro, asimismo, estudiantes de diversas universidades públicas y privadas han sostenido encuentros con esos pretendientes, algunos de los cuales han sido incluso cuestionados por su falta de formación profesional frente al reto que implican sus aspiraciones. En fin, como se ve, diversos sectores de la sociedad están tomando en serio su papel en este momento crucial del país; ojalá los contendientes estén a la altura de esas expectativas.











