Atención clínica al papiloma y cáncer cervicouterino

Atención clínica al papiloma y cáncer cervicouterino

Toda enfermedad eleva drásticamente su posibilidad de cura cuando es detectada a tiempo. En el caso de la relación entre papiloma humano y cáncer cervicouterino, es necesario saber que el virus del papiloma es mortal solamente para un pequeño grupo de pacientes con trastorno inmunológico y nutricional; es curable al 100% si se detecta a tiempo y no todos los casos desarrollará cáncer cervicouterino.

Así lo explico el médico, investigador y director del Área de Colposcopía del Instituto de Servicios y Seguridad Social de los Trabajadores del Estado (Issste), Rogelio Moscoso, quien añadió que el cáncer cervicouterino en México es la segunda causa de muerte y la primera en pacientes en edad reproductiva.

El también investigador responsable la Clínica de cervix, vagina y vulva, explicó que en el país cada dos horas -en promedio- muere una mujer por esta enfermedad y en el mundo fallece una fémina por este mismo problema cada dos minutos.

Desde el punto de vista epidemiológico, se detectan 500 mil nuevos casos cada año en el mundo de pacientes con cáncer cervicouterino, de las cuales fallecen 270 mil.

En Estados Unidos se encuentran aproximadamente 20 millones de personas infectadas por el virus del papiloma humano (VPH) con un promedio de 5.5 millones de nuevos casos, de las cuales el 70% son mujeres; el problema radica en que la cobertura es de aproximadamente del 13% y de éstas el 67% es rural y el 64% es urbano.

Cifras alarmantes evidentemente, aunque habría que entender, dijo, que existen más de 200 virus del papiloma. Más de treinta tienen la habilidad de infectar el área genital del hombre y la mujer. Este virus está en la Tierra desde antes que nosotros la pobláramos y es un parásito que no debería matar a su huésped porque él también se muere.

Explicó que existen estudios realizados a adolescentes de entre 13 y 16 años que buscan explicar lo común del padecimiento. El estudio analiza a muchachos al salir de una fiesta, en el cual se tomaron muestras para detectar virus del papiloma y se detectó el 100% como positivo.

Debido a las estadísticas que existen, es muy frecuente alarmarse y pensar que si adquirimos este virus moriremos, pero no es así necesariamente. 

Los virus se clasifican de bajo y de alto grado y de éstos, el número 16 se encuentra en la mayoría de los tipos de cáncer, el número 18 en segundo lugar y otros 12 virus más se les ha relacionado con el cáncer cervicouterino, por lo tanto no todos los VPH causarían cáncer, solo los de alto grado y de éstos el 16 y 18 son los más frecuentes. Cabe señalar que estos virus se relacionan con cáncer de vagina, vulva, lengua, próstata y ano.

El virus del papiloma no le va a producir cáncer a todas las personas que lo porten, aún teniendo positivos el número 16 y el 18. Éste se va a presentar siempre y cuando exista una alteración inmunológica que le permita desarrollarse y llegar de una lesión de bajo grado a un cáncer insitu. Esta entidad clínica no mata al 100% de las pacientes a partir del cáncer micro invasor.

Otro punto importante es que los pacientes que cursan con lesiones por VPH con eventos quirúrgicos como las electrovaporizaciones o una histerectomía no eliminan con esto el virus y este persistirá de acuerdo con el estado inmunológico de cada paciente, por lo que se debe ser muy juicioso por el médico a la hora de elegir un tratamiento el cual depende de la severidad del caso pero mejorando la situación inmunológica, ya que los virus no se matan con cirugía.

Esta enfermedad es la segunda causa de muerte en México debido a que no todas las mujeres tienen el recurso para una toma de citología cervicovaginal (prueba para detectar la presencia del virus y saber su grado).

Además, en caso de dar positivo se procede a realizar un estudio colposcópico que si detecta una lesión se toma una biopsia y con este resultado se le da tratamiento quirúrgico, por ello es conveniente prevenir la enfermedad vacunando a niños y niñas a partir de los 9 años.

En conclusión, el virus del papiloma humano es mortal para un pequeño grupo de pacientes que presentan trastorno inmunológico y nutricional; es curable al 100% si se detecta a tiempo y no todas las pacientes que lo portan tendrán cáncer cervicouterino, ya que aun con presencia de lesiones de bajo  grado el virus desaparece a los 30 años en un 95% y el mayor riesgo lo tendrá ese 5% que no pudo eliminarlo al no detectarlo a tiempo.