Gaspar Romero * CP. Juan Hartola, representante del organismo para la atención de las Migraciones de la ONU, afirmó que México requiere de una política migratoria desde una perspectiva del derecho humanitario, de cara a los compromisos de México en materia de asilo y refugio, no en la criminalización.
Dijo que debe haber una perspectiva nueva que no esté basada en la persecución ni en la criminalización de los migrantes, que atienda integral y consecuentemente el fenómeno migratorio tanto de los connacionales como de los extranjeros.
Entrevistado en esta capital dijo que la situación actual de los inmigrantes es preocupante; son víctimas indefensas de algunas autoridades, de la discrecionalidad de los poderes públicos en general, de bandas de tráfico de personas, del crimen organizado que los secuestra con fines de lucro o de trata de personas.
Pero también caen en la invisibilidad en el sistema nacional de procuración y administración de justicia, que permite detenciones ilegales y por la otra impide acceder en igualdad de condiciones a los procedimientos legales de defensa y de administración de justicia.
Por otra parte, a nivel internacional los contratos temporales de trabajo han adquirido una relevancia igualmente preocupante, ya que en la mayoría de las ocasiones refieren cláusulas incompatibles con la dignidad humana, o contrarias con la legislación laboral.
En el caso de México, observamos preocupantes omisiones en asumir la defensa de los derechos laborales de los y las migrantes, quienes reportan habitualmente defraudaciones y condiciones inaceptables de explotación.
Con especial preocupación, observamos la falta de información existente sobre el memorándum que está a punto de suscribirse entre el gobierno mexicano y el cubano.











