Atender el fondo de asesinatos

"Rolando Domínguez * CP. La investigadora Mercedes Olivera Bustamante, miembro del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca) de San Cristóbal de Las Casas, señaló que se deben realizar las indagaciones pertinentes en los casos recientes de violencia y asesinatos contra mujeres, para conocer el origen y fondo de estas acciones por parte de los homicidas. La Doctora en Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México advirtió que los recientes actos de violencia deben ser atendidos en su fondo, al sostener que es el deterioro social que se refleja en las relaciones humanas y en consecuencia en las parejas.

Explicó que los feminicidios suscitados en Chiapas, en donde se ha esclarecido que los victimarios fueron sus propias parejas o ex parejas, tiene como fondo en muchos casos un pasado violento de los hombres en sus familias, además, por lo cual repiten los mismos patrones y se agrava el tipo de agresiones.

La ausencia de diálogo, apertura y conocimiento de la pareja, deriva que el rechazo y los sentimientos negativos se acumulen, factor potencial para que las personas cometan actos de barbarie hacia sus parejas.

Aunque es mayor la responsabilidad del hombre por el abuso hacia un semejante en desventaja física, el género femenino comparte una responsabilidad al permitir la violencia y su proceso de crecimiento, porque no llega un alto y se mantienen en una sumisión. ""El problema es en la relación de hombres y mujeres, las mujeres tenemos responsabilidad en acceder y aguantar las formas de violencia"", afirmó la experta en temas de género.

Olivera Bustamante informó que una forma de contrarrestar la violencia es apoyando la construcción de redes de mujeres, con la intención de que ellas puedan procesar sus problemas y encontrar soluciones contrarias a lo que atente contra su integridad y la de los suyos. ""Se proyecta seguir formando redes de mujeres para procesar este tipo de problemas, pero la responsabilidad de quien aguanta la violencia, porque nos convertimos en pasto para que la violencia siga creciendo"", agregó. En este sentido, la antropóloga advirtió que los recientes acontecimientos sin duda significa una alerta que debe atenderse, desde su origen y fondo social, informando y educando las conciencias.

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