Tras el sismo se reconstruye parcialmente los daños materiales. Faltaba lo emocional. Ante ello, el DIF estatal invitó a un grupo especializado para dar un curso denominado Intervención Transpersonal en Percepción de Desastres.
Durante 20 horas, psicólogos y trabajadores sociales aprendieron cómo atender problemas mentales que pueden llevar al suicidio a los ancianos o adolescentes por las pérdidas sufridas.
Marco Antonio Polo Scott, jefe de los decanos del Instituto Mexicano de Psicooncología, dijo que imparte dicho curso a invitación del DIF estatal de Chiapas.
Con la presencia de la doctora Valeria Santiago, directora de las Delegaciones Regionales del DIF en Chiapas, se capacitó a psicólogos y trabajadores sociales de las regiones Valle Zoque, Mezcalapa, de los Llanos, Altos Tsotsil-Tseltal, Frailesca, Meseta Comiteca, entre otros.
Polo Scott resaltó que tras el sismo de 8.2 grados en Chiapas, hay riesgos de suicidios en ancianos y adolescentes, por motivos diferentes. “Un anciano por desesperanza, por perder su patrimonio en un rato y ver que no hay tiempo para recuperarlo”.
En el caso de un adolescente, puede llegar a este extremo por perder a un ser querido; “en fin, todo lo que implica sufrimiento y dolor, es un factor”, abundó.
Si no se han suscitado muchos casos de suicido tras el sismo, es porque se mitiga bastante el dolor con redes de ayuda como amigos, familia, la iglesia o clubes sociales, dijo Polo Scott.
Hoy miércoles concluye con labor de campo este curso iniciado el lunes. Se espera reforzar esta labor con una segunda etapa, se adelantó.












