Durante las festividades de “Todos Santos”, en Chiapas los altares se lucen con flores, luces y alimentos. Al paso del tiempo dos manjares chiapanecos que se han dejado de elaborar en cantidad, son el atol agrio y la calabaza horneada, los cuales son propios de la entidad.
Locatarios del mercado “Juan Sabines” del centro de Tuxtla Gutiérrez dieron a conocer que en estas fechas montaron una venta especial en el pasillo sur, para que los clientes puedan encontrar lo necesario para elaborar los altares en sus hogares.
Frutas como granadilla, naranjas, mandarinas, calabaza para elaborar en dulce, flor de cempasúchil, de algodón, son expuestas en este lugar y así será durante todo el fin de semana.
En este espacio los vendedores nos compartieron respecto a las ofrendas que se pueden poner en los altares, como bien puede ser desde el tradicional cochito horneado hasta bebidas como el pozol o tascalate, que también disfrutan los vivos.
En el caso de la señora Yolanda Fuentes Simuta, del municipio de Suchiapa y una locataria de este mercado, indicó que poco a poco la tradición de la venta de atol agrio y la calabaza horneada ha sido relegada, ya que los vendedores de estos productos en los mercados tradicionales casi no se les observa en esta temporada.
Expuso que anteriormente una costumbre muy arraigada en la población, que poco a poco ha ido desapareciendo, es el consumo de tamal de hoja acompañado de un vaso de atol agrio, además de la calabaza y la yuca en dulce, elaboradas en horno de barro.
La mujer relató sobre la elaboración del dulce de calabaza de cáscara dura, la cual consta de ponerla a hervir con un poco de agua, agregándole panela, azúcar, canela, y poco después se mete en el horno de barro por cinco horas.
“Esta calabaza con esa elaboración sale muy rica, caramelizada. Anteriormente se veía en mayor cantidad a los vendedores de este producto, que venían del municipio de Suchiapa, Villaflores, Copoya, El Jobo”, expresó.
El atol agrio es otro manjar de esta temporada que poco a poco se le ha visto menos. Su elaboración es a base de maíz: se fermenta dos días, se bate, se hierve el agua, se le deja caer la masa hasta que hierva con canela, panela, se mueve lentamente y hasta que agarra su consistencia.
En esta venta especial que montaron los locatarios, la población puede encontrar todos los ingredientes para preparar estos alimentos representativos de Chiapas.











