El coordinador general de Comisiones del Colegio de Arquitectos, Luis Alberto Paz Gálvez, señaló que el congestionamiento vehicular en el Centro de Tuxtla Gutiérrez obedece tanto a la falta de una organización social como a la infraestructura urbana del sitio, lo cual genera un atraso en el ingreso de cuerpos de emergencia.
Comentó también, que en el último diseño donde se ampliaron las banquetas, para mayor comodidad peatonal, las bocacalles fueron también incrementadas, ocasionando que automóviles grandes (como ambulancias) no puedan dar vuelta plena en las esquinas.
“En el último rediseño se intervinieron las calles de 4ª a 4ª (Sur, Norte, Oriente y Poniente) pero no se consideró que era una zona comercial, se pensó en un diseño más turístico y peatonal. Haber modificado muchas calles terminó por ahorcar el funcionamiento vial”, abundó.
En toda la superficie modificada, durante la administración de Yassir Vázquez, se saturaron los radios de giro de 47 bocacalles debido a la ampliación de las banquetas, además, las rampas para discapacitados dan hacia las intersecciones de las calles y no tienen continuidad de una esquina a otra.
Por otro, la conglomeración vehicular, humana y locataria tiene un trasfondo más amplio, por ejemplo el centro urbano de esta ciudad comprende una superficie de 340 hectáreas, que van desde la 9ª Norte hasta la 9ª Sur y de 11 Oriente a la 11 Poniente.
“En el Centro hay cerca de ocho mil 800 comercios lo que genera que mucha gente vaya al sitio, habiendo mayor flujo en la parte Sur, zona de los mercados. Esta área representa 54 hectáreas, lo que equivale al 16% de todo el Centro”, comentó Paz Gálvez.
Lo anterior origina que miles de autos y personas se congreguen al mismo tiempo en un solo punto de la ciudad, ocasionando tráfico lento y por ende atraso en el ingreso de grupos los cuerpos de ayuda (bomberos, patrullas, ambulancias).
En cuanto a lo estrecho de las vialidades vehiculares, el coordinador señaló que están dentro del rango permitido, incluso por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), quien marca que las calles aptas para velocidades menores de 60 kilómetros por hora, como las del Centro, deben medir tres metros de ancho.
Cuando las vialidades están acondicionadas para velocidades por encima de loa 60k/h, deben medir 3.50 metros de ancho.
Pero a través de los años las autoridades municipales no ejecutaron una organización urbana adecuada, por ejemplo, canalizar para ciertas avenidas el flujo de las 116 rutas del transporte colectivo que transitan por el Centro.
Además estos ocho mil 800 comercios necesitan de constante abasto y es por medio de un choche, donde actualmente no existen reglamentos municipales que establezcan horarios para las descargas, como en otras ciudades del país.












