En algunas sucursales bancarias de la capital chiapaneca se han detectado algunos problemas de fraude, principalmente en los cajeros automáticos que ahí se encuentran instalados.
Este ilícito no es nada nuevo, pero lamentablemente ha incrementado severamente, dejando daños en la economía de los usuarios que muchas veces no reciben la adecuada atención.
Recientemente, un ejecutivo de HSBC -sin mencionar su nombre- explicó sobre el delito llamado “skimmer”, el cual consiste prácticamente en escanear los datos de la tarjeta, simulando ser parte del lector.
“Este método es muy común; el usuario pone su contraseña o su PIN y el skimming automáticamente copia todos esos datos, desde ese momento la información ya está en manos de la delincuencia, ahí inicia el fraude”, comentó.
En la breve plática, el ejecutivo de la banca hizo mención que en algunos cajeros -específicamente en el centro de la ciudad- se han encontrando dispositivos adaptados con sensores para recoger información correspondiente a la banda magnética.
Se le preguntó a esta persona sobre las cámaras que según deberían de estar vigilando el paso de cada individuo o la instalación de cualquier objeto o anomalía, pero su respuesta fue estulta, comentando que a pesar de que ellos ya saben de esta situación, no se ha podido hacer nada al respecto.
Este es un serio problema que hace pensar que parte del personal podría estar coludido con defraudadores que operan en la capital chiapaneca, un modus operandi que se efectúa para perjudicar a clientes de diferentes estatus.
También se observó que la mayoría de los defraudados que acuden a las sucursales para tratar de solucionar el problema de clonación, casi nunca son favorecidos por la entidad bancaria.
Finalmente hay que destacar que la respuesta de los bancos es nula y siempre improcedente para ayudar a los usuarios que han sido víctimas de la delincuencia, por tal motivo la Condusef solicita estar alertas, saber qué hacer y también cómo detectar estos artefactos.












