Aumenta la migración 150 por ciento: obispos

El flujo migratorio de centroamericanos que pasan por la Frontera Sur de México hacia los Estados Unidos se ha incrementado en el último año en más del 150 por ciento.

Por su parte, las solicitudes de refugio de familias de Honduras, El Salvador y Guatemala en México superan las dos mil 100, el doble de las realizadas durante todo el 2014.

Así quedó establecido en el II Encuentro Frontera Sur y Triángulo Norte de Centroamérica “Caminemos con Cristo Migrante en el Mundo” en el que participaron obispos de toda esta área, quienes advirtieron que en las naciones centroamericanas la violencia del crimen  organizado, las pandillas y la falta de trabajo, provoca que el flujo migratorio se siga incrementando.

Calificaron al fenómeno como un “drama humano” que afectan a miles de personas y familias completas, las cuales tienen que abandonar sus lugares de origen, ya sea en busca de oportunidades de mejorar o para salvar su vida.

En conferencia de prensa, los obispos Guillermo Ortiz Mondragón de Cuautitlán, estado de México, presidente de Dimensión Episcopal de Movilidad Humana; Leopoldo González González, de Tapachula; Enrique Díaz Díaz, coadjutor de San Cristóbal de Las Casas; y de El Salvador, Gregorio Rosa Chávez, advirtieron que la problemática rebasa la capacidad de atención de todas las instituciones.

“Nos enfrentamos a un gran desafío por la gran cantidad de personas que piden refugio; ya se tienen más de dos mil 100 solicitudes de enero a abril, cantidad similar a la del 2014, y el tránsito de quienes van rumbo a Estados Unidos va en crecimiento superior a 150 por ciento en relación al año pasado”, precisó el obispo de Tapachula, Leopoldo González.

Aclaró que no solamente se trata de centroamericanos, sino que ahora vienen de otros continentes como África y Asia, quienes caminan durante meses huyendo de la violencia, persecución, pobreza y marginación, en busca del “sueño americano”.

Los obispos de México y Centroamérica pidieron tanto a las autoridades como a la sociedad brindar atención a los migrantes para “no hacer más pesada su situación”, ante el alto grado de vulnerabilidad que registran.

Los jerarcas de la Iglesia Católica sostuvieron que ante el fortalecimiento de la seguridad en la Frontera Sur mexicana, los migrantes han buscado nuevas rutas que son más riesgosas para ellos, al enfrentarse a grupos delictivos y hasta a cuerpos policíacos.

“Se tienen que buscar alternativas humanas ante el fenómeno, no con bloqueos de algún tipo para impedir el paso y, sobre todo, que los gobiernos ayuden a los países de origen para de esa manera evitar la necesidad de emigrar”, establecieron.

“Lo que se gasta poniendo retenes debería de utilizarse haciendo el bien común en los lugares de donde salen los migrantes, eso sería mejor”, puntualizaron.