La neblina densa que cubre la carretera de cuota Chiapa de Corzo a San Cristóbal de Las Casas es un factor recurrente para colisiones o salidas del camino, especialmente en el kilómetro 27+300, donde el choque de las nubes con la cadena montañosa cierran de forma constante la visibilidad.
Cuando la densidad de la niebla es alta, la visibilidad horizontal puede reducirse a menos de veinte metros, con dos efectos directos sobre la conducción.
El primero, es que impide distinguir el trazado de la vía y percibir otros vehículos hasta que están encima. Segundo, humedece el asfalto y lo vuelve más deslizante, lo que alarga la distancia de frenado y reduce la adherencia en las curvas.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y Caminos y Puentes Federales (Capufe), emiten recomendaciones para conducir con niebla.
Reducir 50 % la velocidad
La primera es reducir la velocidad de forma progresiva, sin frenados bruscos. Si se circula habitualmente a 100 kilómetros por hora, se debe bajar a 50.
Luces bajas y faros antiniebla
Sobre la iluminación, ambas dependencias coinciden en usar luces bajas y antiniebla si se cuenta con ellas. Las luces altas deben permanecer apagadas porque se reflejan en la neblina y empeoran la visibilidad.
La regla de oro es que si la visibilidad se reduce a menos de cien metros, se deben encender las luces bajas y antiniebla; si es prácticamente nula, lo mejor es detenerse en un lugar seguro.
Otras recomendaciones incluyen aumentar la distancia con el vehículo de adelante para tener mayor tiempo de reacción, guiarse por las líneas blancas del asfalto y evitar maniobras de adelantamiento o cambios bruscos de carril.
También se sugiere activar el aire acondicionado o la calefacción para desempañar el parabrisas, reducir el ruido y, si la visibilidad por el empañado es nula, lo mejor es detenerse por algunos minutos.












