Aumentan casos de Parkinson en Chiapas

Jorge Castellanos, jefe de Salud Mental del Hospital Gilberto Gómez Maza, informó que el Parkinson se caracteriza por la falta de energía y fuerza, y médicamente se debe a la falta de secreción de dopamina, una sustancia que se forma en la sustancia negra del cerebro, el área conocida como mesencéfalo.

Entre sus causas principales se encuentra la genética, aunque hay otras, como el uso de algunos medicamentos, sobre todo los antipsicóticos o relacionados con disminuir alteraciones conductuales, y otras causas ambientales, como el consumo de aguas pesadas, como la de pozo.

En Chiapas se han encontrado en el diagnóstico dos tipos, el Parkinson juvenil, que es muy limitante, y el que se presenta arriba de los 50 años, que es más común.

Si bien esta enfermedad no se considera mortal, sí acorta el tiempo de vida, ya que es degenerativa y progresiva, y también disminuye la calidad de vida por lo que debe tratarse para controlarla.

El tratamiento se basa principalmente en el uso de medicamentos para aumentar la producción de dopamina, para que se capte más fácil por los receptores del cerebro o para usar esta sustancia de forma más apropiada.

Además, frecuentemente se combina con la depresión, por lo que suelen usarse también algunos antidepresivos o medicamentos para inhibir el metabolismo, y que dicha sustancia sea mejor aprovechada.

El especialista indicó que se debe poner especial atención y acudir al médico si se presenta algún tipo de temblor, sobre todo en los dedos, manos, mentón, labios o en la pierna cuando se sienta o se relaja.

Así como aparición repentina de letra pequeña, es decir, si la escritura es más pequeña que en el pasado, la forma en que escribe las palabras ha cambiado o junta más las palabras, ya que el cambio radical y repentino en la forma o el tamaño en que escribe es un síntoma temprano de la enfermedad de Parkinson.

Además, si nuestras manos o dedos se ponen rígidos, pérdida del olfato, problemas con el sueño, por ejemplo si se mueve mucho en la cama, patea, da puñetazos mientras se encuentra profundamente dormido o se cae de la cama mientras duerme, cambios en el volumen de su voz, falta de expresión facial, presentar falta de parpadeo, mareo o desmayo.

Finalmente, indicó que actualmente afecta a más de cuatro millones de personas mayores de 50 años a nivel mundial, a pesar del aumento en la tasa de sobrevida de la población y el incremento de padecimientos neurodegenerativos.