La desaparición forzada de personas en Chiapas ha mostrado un aumento, especialmente entre la población infantil y adolescente. De acuerdo con datos del Observatorio Ciudadano de la entidad, durante 2025 se registraron 460 menores de edad víctimas de este delito, lo que equivale a un promedio de 38 casos por mes.
Las cifras revelan que, de ese total, 75 niños y niñas permanecen en calidad de no localizados, mientras que uno fue hallado sin vida, según los reportes de la organización.
Carmen Villa, directora del Observatorio Ciudadano de Chiapas, señaló que persisten rezagos estructurales en la procuración de justicia y atención a víctimas. “El reto es bastante amplio, hay ciertos temas que todavía están pendientes y que no se han tratado en legislaturas pasadas”.
La activista explicó que uno de los problemas fundamentales radica en la forma en que se clasifica e investiga el delito. “Con el tema de desapariciones tenemos un reto importante, por la manera en cómo se clasifica el delito y se abre la carpeta de investigación; aparece como delito penal, la desaparición forzada”, detalló.
En lo que va del año 2026, los municipios que concentran el mayor número de reportes por desaparición forzada son Tapachula, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas.
La mayoría de las niñas no localizadas se encuentran en el rango de edad de 12 a 17 años, y los casos están vinculados a delitos como violencia sexual, trata de personas y, en algunos casos, disputas por la custodia parental.
Ante este panorama, organizaciones civiles han reiterado la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de prevención, investigación y atención a víctimas. Asimismo, han solicitado homologar los criterios para la tipificación del delito en todas las instancias de procuración de justicia, a fin de evitar subregistros y garantizar una respuesta efectiva.












