Aumentan familias multinacionales por políticas restrictivas

Aumentan familias multinacionales por políticas restrictivas

El reforzamiento de las fronteras, persecución, detenciones, procesos de regularización tardados, han provocado en los últimos años migraciones escalonadas y tiempos de espera cada vez mayores ante el panorama que prevalece en los países de tránsito y origen, lo que ha resultado en familias multinacionales, es decir, parejas que tienen hijos nacidos en diferentes países.

Carmen Fernández, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), unidad Sureste, comentó que esto comenzó a ocurrir ante las distintas dificultades que enfrentan las personas en movilidad, por ello se dice que todos los países deben involucrarse en políticas migratorias desde una perspectiva humanitaria, no de seguridad, porque la migración no se detendrá si no se combate la raíz.

Indicó que por el cierre de fronteras, la radicalización de las políticas migratorias, la falta de respuesta a las solicitudes de asilo, persecución, delincuencia, entre otros factores, varios países que se consideraban como de tránsito se han convertido en destino por la necesidad de las esperas de los migrantes.

Observación

“Pareciera que en esos países de tránsito hay una tendencia a procesos complejos para obtener papeles migratorios, con una clara postura de desistimiento, provocar cansancio y aburrimiento para que se vayan, que era la lógica del quédate en México.

“Pienso que muchos embudos que se han generado en ciudades como Tapachula y otras de tránsito tienen esa clara intensión, la política del desistimiento y la violencia de la incertidumbre, que se cansen, y si se hartan que se vayan con el traficante y se mueren, pues 200 menos”, señaló.

Mencionó que la pandemia representó el pretexto idóneo para impulsar las políticas migratorias restrictivas, de externalización de las fronteras y de persecución, y a la par, vino a poner las condiciones de estancia mucho más crudas para las personas.

En algunos momentos muchas organizaciones tuvieron que dejar de otorgar atención presencial, lo que generó un cambio difícil para las personas en movilidad, lo que se ha ido recuperando.

Todo este panorama significa menos posibilidades para una vida digna, mayor número de personas en puntos de embudo y una persecución no solo en las carreteras sino también en las ciudades, con redadas, vigilancia y detenciones arbitrarias.