Ante el inicio de la temporada de lluvias y los fuertes vientos que se registran en Tuxtla Gutiérrez, la Secretaría de Medio Ambiente y Movilidad Urbana ha reforzado la atención de solicitudes para poda y derribo de árboles en distintos puntos de la capital chiapaneca.
Angelina Acosta Guillén, titular de la dependencia, informó que se mantiene abierta la recepción de trámites de lunes a viernes, en un horario de 09:00 de la mañana a 03:30 de la tarde, aunque también se brinda atención los fines de semana mediante inspectores de guardia.
Permisos
Explicó que la secretaría regula los permisos de poda y derribo con el objetivo de garantizar que los cortes realizados no dañen la salud del árbol ni representen un riesgo futuro para la población.
“Nosotros les decimos a los ciudadanos cómo debe hacerse el corte para no hacer una poda agresiva o una intervención que no elimine realmente el riesgo”, señaló.
Factores
Detalló que los permisos de derribo pueden solicitarse por diferentes motivos, como riesgos estructurales, árboles secos que concluyeron su ciclo fisiológico o afectaciones derivadas de construcciones.
En casos donde el árbol ya está muerto y representa un peligro, el permiso se otorga de manera gratuita; sin embargo, cuando el derribo se solicita por daños a inmuebles o por proyectos de construcción, el trámite tiene un costo.
Subrayó que muchas afectaciones a banquetas, bardas o viviendas ocurren por falta de mantenimiento preventivo de los árboles, por lo que recomendó a la población realizar podas cada seis meses para controlar el crecimiento de ramas y raíces.
Indicó que, previo a autorizar derribos por obras de construcción, la dependencia revisa los proyectos para intentar salvar la mayor cantidad posible de árboles.
Asimismo, reconoció que durante esta temporada incrementan las solicitudes ciudadanas debido al temor de que los árboles no resistan las lluvias y corrientes de aire características de la ciudad.
Paralelamente, el ayuntamiento realiza recorridos en bulevares, camellones y avenidas principales desde febrero para detectar árboles enfermos, con plagas o que hayan concluido su ciclo de vida.
Una vez identificados, se coordinan los trabajos de derribo con la Secretaría de Protección Civil (PC) municipal, dependencia encargada de ejecutar las labores debido al uso de maquinaria especializada como motosierras y grúas.











