El Senado de la República avaló recientemente aumentar las penas a los agresores sexuales de menores de 15 años. José Manuel González Iniesta, abogado especialista en derechos humanos, comentó que es pertinente hasta cierto punto, porque esta medida no es suficiente para combatir los delitos.
Penología
Indicó que se tiene la idea de que con incrementar las penalidades se disminuyen los índices delictivos, pero no es así. La penología, ciencia penal que se ocupa de estudiar la aplicación y ejecución de las penas del delincuente, destaca que se necesita personal capacitado.
Mencionó que en muchos casos, los legisladores no tienen conocimientos jurídicos, algunos ni siquiera tienen una licenciatura, sino que emplean asesores que los ayudan en la formulación de los puntos de acuerdo, iniciativas y demás que presentan.
“Al hacer este tipo de reformas, se podría decir que es factible y que con eso se va a ahuyentar al delincuente, pero no. En el secuestro y extorsión han aumentado las penalidades y estos actos se siguen cometiendo”, aseguró.
Factores
Es importante, consideró, hacer cambios y ser más estrictos en todas las áreas de impartición de justicia y seguridad pública, tener funcionarios capacitados, certificados, que no caigan en la negligencia o incluso corrupción, para que haya un verdadero cambio.
En el tema del abuso sexual infantil, la impartición de justicia se complica cuando una de las partes del sistema no trabaja conforme al proceso para armar perfectamente una carpeta de investigación, dando como resultado que los procesos terminen en sentencias no condenatorias.
Tomando como contexto el caso de un juez del Estado de México que liberó a un presunto responsable de abuso sexual a una menor de cuatro años, el especialista comentó que un juez es una autoridad que va impartir justicia en determinada materia, como la penal.
“Va a impartir justicia en un sentido filosófico, los mexicanos pensamos que los tribunales imparten justicia, y no, imparten legalidad, la justicia es un término muy subjetivo; en los tribunales lo que se hace es dar una sentencia condenatoria o absolutoria”.
Sin hacer referencia directa al caso, por el desconocimiento certero, pero dijo que en muchos casos las carpetas de investigación están mal armadas desde el Ministerio Público, no se trata de defender al agresor o disculpar a los jueces en general.
La excesiva carga de trabajo que se tiene en las carpetas de investigación hace que no presten la atención debida. Al no hacerlo, si no se tienen las pruebas suficientes para comprobar la acusación en todos los sentidos, el juez deberá dictar una sentencia con esos elementos, considerando la duda razonable.












