Todavía hay muchas comunidades que no tienen acceso al agua potable y saneamiento, la mayoría rurales; muchas han logrado solventar sus necesidades poniendo mangueras desde una fuente de agua, pero en realidad acceso a este recurso no hay, indicó Cinthia Reyes Hartman, directora general de la organización Cántaro Azul.
Dijo que varias han logrado ya ejercer este derecho, pero lo hicieron a través de proyectos muy específicos. Este panorama es bastante contradictorio considerando que Chiapas cuenta con una reserva de agua que asciende al 30 % de lo que se tiene disponible a nivel nacional.
Gestión
Destacó que Cántaro Azul tiene 20 años trabajando con comunidades en Chiapas, principalmente en la gestión comunitaria del agua, por eso destacó que es fundamental la armonización de la ley de aguas nacionales y la ley general de aguas con una nueva ley para la entidad.
Es clave para poder concretar que las organizaciones comunitarias puedan tener apoyo y respaldo para poder ejercer su derecho. En la actualidad en la legislación federal, con las reformas ya hechas, se nombran, pero no establece un proceso de operación.
“En el tema de operativizarlo lo que está haciendo falta es poder mencionar y aclarar los atributos, derechos y obligaciones, para que las organizaciones comunitarias puedan operar y ejercer su derecho al agua”.
Es importante que se establezca la diferencia entre un organismo público a un organismo comunitario que carece de recursos y fortalecimiento técnico, tomar en cuenta los diferentes contextos en los que operan, para que cada uno obtenga lo que necesita.
“Ya nosotros acompañamos un ejemplo desde hace nueve años, en Berriozábal, un organismo público comunitario en donde el Municipio junto con las comunidades planean inversiones y trabajos”.












